Chris Rock dice que Los Ángeles es “esclavista” para los mexicanos

El humorista y actor estadounidense aseguró en un artículo que Hollywood es una "industria blanca" en la que existe racismo y dijo que para los mexicanos la ciudad de Los Ángeles es un "Estado esclavista".
Chris Rock dice que Los Ángeles es “esclavista” para los mexicanos
Chris Rock y Rosario Dawson en la premiere del film Top Five en Nueva York.
Foto: Paramount Pictures.

El humorista y actor estadounidense Chris Rock aseguró en un artículo que Hollywood es una “industria blanca” en la que existe racismo y dijo que para los mexicanos la ciudad de Los Ángeles es un “Estado esclavista”.

En el escrito, publicado en la revista The Hollywood Reporter, Rock atacó a la industria del cine por los pocos papeles disponibles para los intérpretes negros e hispanos.

“Pero olvídense de si Hollywood es lo suficientemente negro. Una pregunta mejor es: ¿es Hollywood lo suficientemente mexicano?“, escribió el cómico en el artículo, en el que con humor señala que en Los Ángeles “hay que esforzarse para no contratar a mexicanos”.

Es la ciudad más liberal del mundo, pero tiene una faceta que es racista (…) se acepta que hay un estado esclavista en Los Ángeles. Se acepta como en ningún otro lugar que los mexicanos van a cuidar de los blancos en Los Ángeles”, señaló Rock.

“Recuerdo que estaba alquilando una casa en Beverly Park (un barrio acomodado de Los Ángeles) mientras rodaba una película, y uno veía a todos esos mexicanos a las 8 de la mañana en fila conduciendo hacia Beverly Park como si fuera General Motors. Es una ciudad extraña”.

¿Me está diciendo que ningún mexicano está cualificado para hacer algo en un estudio? ¿De verdad? ¿Sólo pueden fregar? ¿Qué probabilidad hay de que eso sea cierto? (…) Lo más probable es que haya un mexicano lo suficientemente listo al que no se le va a dar la oportunidad”, escribió el humorista.

Según destaca desde Los Ángeles el periodista de BBC Mundo Jaime González, el artículo de Rock ha tenido un gran impacto en las redes sociales, en un momento en el que el tema de las relaciones raciales en EE.UU. está en primera plana tras la decisión de no presentar cargos contra los policías que mataron a los afroestadounidenses Michael Brown y Eric Garner.