Prácticas discriminatorias, un viejo problema nacional

Activistas llevan años buscando una postura más firme de parte del Departamento de Justicia

Prácticas discriminatorias, un viejo problema nacional
racial profiling
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ANÁLISIS

La controversia sobre la muerte del joven afroamericano Michael Brown, a manos de un policía blanco en Fergusson, Missouri, volvió a resucitar un problema hasta ahora no resuelto en Estados Unidos: los arrestos policiales influenciados por la raza.

El llamado “racial profiling” (uso de perfil racial) es un problema muy denunciado a través de los años y uno que hasta ahora ha probado ser difícil de eliminar, según los estudios y el anecdotario popular que se recita cada vez que ocurre un caso y pasa a la palestra nacional.

Ahora todas las miradas están sobre el Procurador General de la Nación, Eric Holder, quien ayer presentó las nuevas “guías” respecto al uso del llamado “perfil racial” que a su departamento le tomó cinco años evaluar.

Durante todos esos años, activistas han estado buscando una postura más firme de parte de la procuraduría para contrarrestar acciones racistas de parte de algunos departamentos y algunos elementos policiales.

“Llevamos mucho tiempo esperando que se actualicen guías que datan de 2003 y que aunque en su momento fueron un avance, está claro que hoy son insuficientes”, dijo Lexer Quamie, de la Conferencia de Derechos Civiles y Humanos.

Las reglas emitidas en 2003 por la Administración del presidente George W. Bush tenían dos excepciones importantes: no se aplicaban a casos de “amenazas a la seguridad nacional” ni al “control fronterizo”.

Jennifer Bellamy, asesora legislativa de la Unión de Libertades Civiles Americanas (ACLU), indicó que el hecho de que fuera un presidente conservador el primero en emitir estas guías indica que “no es un tema partidario, es un problema nacional”.

Pero, agregó Bellamy, las medidas de 2003 sólo aplicaban a discriminación en base a raza y sólo eran obligatorias para agencias federales de la ley como el FBI, la TSA y otras. Lo ideal para estos grupos es que se aplique también a las autoridades locales “que reciben fondos federales o colaboran con las autoridades federales”

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Actualmente, estas guías solo se aplican a agencias federales de ley y no estatales o locales, como el Departamento de Policía de Ferguson o el de cualquier otra ciudad o condado.

ACLU y otros grupos también abogaron por una prohibición del trato discriminatorio policiaco a personas por su origen nacional, religión u orientación sexual , además de la raza.

Aunque no hay una recopilación de cifras nacionales –porque no se recaban ni se reportan uniformemente-, el uso del “perfil racial” para emprender acciones policiales contra personas ha sido estudiado por diversas organizaciones de derechos humanos y de manera limitada por el propio gobierno.

Un reporte de la organización Amnistía Internacional dado a conocer hace 10 años encontró que 32 millones de personas en Estados Unidos reportaba haber sido víctima de perfil racial por parte de las autoridades.

No obstante, Quamie indicó que las reglas existentes “no tienen fuerza, ya que no se permite a cualquiera demandar por el no cumplimiento de las mismas, solo el Departamento de Justicia puede hacerlo”.

Los activistas indican que hay programas del gobierno federal que han contribuido al uso de perfil racial, como 287g y comunidades seguras, instituidos para permitir que agentes policiales locales actúen como agentes de inmigración.