Que sus niños no engorden en la Navidad

Tips de nutrición para evitar que sus hijos consuman calorías adicionales en esta época

@PedroFrisneda

Nueva York – Durante la época de Navidad, las celebraciones y reuniones familiares –especialmente en los hogares latinos— giran en torno a la comida. El ejemplo más claro lo vemos durante la cena de Noche Buena, cuando grandes y chicos disfrutan de una gran cantidad de platillos típicos de esta temporada.

Por esta razón, expertos en nutrición aconsejan a los padres que tengan mucho cuidado con lo que comen sus niños durante estos días, debido a que al consumir más alimentos también ingieren más calorías. Esto puede llevar a sus hijos a sufrir de sobrepeso o de obesidad, que se han convertido en una epidemia en Estados Unidos.

El principal consejo para los padres es que se conviertan en modelos a seguir, manteniendo una dieta saludable frente a sus hijos, y no dejándose llevar por las tentaciones frente a todas las comidas festivas.

“La mayoría de las veces esperamos que los niños coman cosas saludables como frutas y vegetales, pero los mismos padres no las están comiendo. Es importante que los padres seleccionen alimentos que no tienen demasiadas calorías durante las fiestas, porque sus niños los están observando”, señala la doctora Vanessa Wissing, dietista clínico de la División de Endocrinología Pediátrica y Diabetes, del Hospital de Niños Montefiore.

Se deben mantener bocadillos saludables en toda la casa, en vez de galletas y caramelos, porque los niños estarán más tentados a comer eso durante el día. En su lugar pongan frutas y vegetales ya cortados, así como barras de granola sin mucha azúcar”, recomienda la experta.

Otro consejo de la nutricionista es permitir que los niños se sirvan sus alimentos ellos solos durante la cena. “Como adultos les servimos las mismas porciones que nosotros comemos, y no nos damos cuenta que los niños tienen un estómago mucho más pequeño que el nuestro”.

“Otra razón para que los niños se sirvan es porque ellos son mejores auto-controlándose con las porciones que van a comer”, agrega la doctora Wissing.

También se aconseja involucrar a los menores en la planeación y preparación de los alimentos, para que se eduquen sobre opciones más saludables.

“Cuando los niños están envueltos en la compra de los ingredientes y en la preparación de las recetas, van a estar más motivados a querer probar esa comida que ellos mismos ayudaron a preparar”, dice.

Además del consumo excesivo de alimentos poco saludables o con muchas calorías durante esta época, también se recomienda tener cuidado con el consumo de sodas o bebidas endulzadas. Estas deben ser sustituidas por jugos de frutas sin mucha azúcar o por agua.

Otro problema a tener en cuenta es que, al no asistir a clases durante las fiestas, los pequeños pueden adoptar conductas sedentarias como ver mucho la televisión y jugar videojuegos. Hay que recordar que todos estos factores están contribuyendo a los crecientes y alarmantes índices de obesidad en los niños estadounidenses.

La obesidad infantil es un gran problema en EE.UU., un país en el que más de un tercio de los niños y adolescentes tienen sobrepeso o son obesos. Según estadísticas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), aproximadamente el 17% (o 12.7 millones) de niños y adolescentes de 2 a 19 años tiene obesidad. La situación es aún peor para los niños latinos. Según los CDC, entre los años 2011 y 2012, la prevalencia de obesidad fue mayor entre los hispanos con un 22.4%.

Expertos en nutrición aconsejan a los padres que tengan mucho cuidado con lo que comen sus niños durante estos días.

– Sirva verduras o sopas como aperitivos antes de la gran cena familiar, esto ayudará a que los niños se sientan llenos y será menos probable que coman en exceso los alimentos altos en calorías durante el plato principal.

– No deje platos con comida extra en la mesa mientras come; tener estos alimentos tentadores alrededor hace que sea más probable que su hijo coma más porciones.

– Sustituya la mantequilla y el aceite con puré de manzana para crear alimentos con menos cantidad de grasa y reemplace la harina blanca con harina de trigo integral para añadir fibra y nutrientes.

– Mantenga refrigerios saludables de fácil acceso y a la vista. En lugar de tener galletas y papas fritas en la casa, tenga fruta fresca, frutos secos y barras de granola.