El silencioso observador de los deportes

Este 1 de enero se cumplirán 60 años de la primera vez que un dirigible transmitió para TV en vivo en un Tazón de las Rosas

LOS ANGELES – Es uno de los íconos del mundo de los deportes desde hace décadas. Pero ni es atleta ni es entrenador. Tampoco pisa el terreno de juego, y no se trata de un estadio mítico. Más bien, los sobrevuela.

Se trata del dirigible de Goodyear, que el próximo 1 de enero cumplirá 60 años desde su primer vuelo ‘deportivo’, primero sobre el Desfile del Torneo de las Rosas y, horas después, el Tazón de las Rosas en el Rose Bowl de Pasadena de 1955.

Mientras el dirigible volaba sobre el sur de California, el equipo de Ohio State vencía a los Trojans de USC por 20-7. El registro histórico indica que fue en ese juego cuando por primera vez un aparato volador transmitió imágenes de un evento deportivo en vivo para TV.

La cadena NBC dotó de una cámara al zeppelín ‘Enterprise V’ para emitir planos aéreos, y así fue, utilizando como tecnología la transmisión vía microondas. Un momento que cambió para siempre la historia de las transmisiones deportivas.

La presencia de los dirigibles se popularizó, y con el paso de los años fueron modernizándose. Con la llegada del color a los televisores, las naves se equiparon con mejores instrumentos para las transmisiones.

En la década de los 70, más de 275 eventos a lo largo y ancho de Estados Unidos contaron con la presencia de algún dirigible de Goodyear. Se convirtieron en habituales del Super Bowl, el US Open de tenis, el Derby de Kentucky o la Indy 500.

Más tarde aparecerían por primera vez en Juegos Olímpicos y la Serie Mundial. En los Juegos de Los Ángeles 1984 fueron dos naves de forma simultánea, la Columbia y la America, las que surcarían los cielos angelinos.

En la famosa Serie Mundial del terremoto de 1989, entre San Francisco y Oakland, el dirigible prestó ayuda a las autoridades para alertar qué partes de la Bahía requerían con más urgencia servicios de emergencia.

Y así hasta nuestros días, donde el ‘Goodyear Blimp’ (como se llama en inglés) se ha convertido en un silencioso observador desde lo alto; un bonito y crucial actor del que se benefician muchos, especialmente quienes miran los deportes por la TV.

Cuando alguien conduce por el famoso Freeway 405 que cruza de norte a sur el área de Los Ángeles, es fácil encontrarse, a un costado del camino a la altura de la ciudad de Carson, con la casa de uno de esos formidables dirigibles de Goodyear, estacionado en su hangar, en espera de alguna nueva asignación.

Son tres los dirigibles que conforman la flota Goodyear. Uno está en Akron, Ohio, ciudad sede de la compañía y donde por cierto nació LeBron James. Los otros dos están en sus hangares de Carson, inaugurado en 1962, y Pompano Beach, Florida (1979).

Los dirigibles de Goodyear tienen entre ellos algunas diferencias. Sus nombres son los siguientes:

‘Spirit of America’, 2002 (Hangar: Carson, CA)

‘Wingfoot One’, 2014 (Hangar: Akron, Ohio)

‘Spirit of Innovation’, 2006 (Hangar: Miami, Florida)

Estos dirigibles funcionan a base de gas helio y, con un peso de 13,000 libras alcanzan una velocidad de crucero de 50 millas por hora.

Irónicamente, el dirigible Goodyear no operará en el Tazón de las Rosas de 2015, entre los equipos de Oregon y Florida State, pues el contrato lo tiene el dirigible de DirecTV.