Fisher, firme en los Knicks

Esta pobre campaña es apenas el comienzo de un doloroso proceso para transformar la mentalidad del equipo del Garden

@newsgus

No importa qué tan malos sean los Knicks, Derek Fisher no debe preocuparse por su trabajo.

Es evidente que hay mucho por mejorar. Su labor no es la remodelación de una casa que necesita leves ajustes. Por lo que vemos en la duela, Fisher está a cargo de reconstruir y reacondicionar una franquicia que no tiene mentalidad ganadora.

Va a costar mucho (dinero y esfuerzo) darle la vuelta a eso. Por el momento ya estamos viendo los dolores de los Knicks versión 2014-2015.

La rienda del novato entrenador de los Cinco del Garden ha conducido al equipo a su peor temporada después de los primeros 30 partidos, y los tiene sin posibilidadades de playoffs aunque el optimista Fisher piense lo contrario.

Cualquier otro entrenador estaría con un pie fuera de la organización.

A diferencia de otros entrenadores previos, Fisher se abraza a varias cruces que nunca se aparecieron cuando sus predecesores rezaban tan fuerte como podían.

Primero está la mano protectora de Phil Jackson, quien lo trajo para manejar al equipo e implantar el famoso sistema del triángulo. Debajo de ese manto yace la verdadera razón por la que Fisher conserva el puesto: su equipo apesta. Y él lo sabe. En el partido contra los Dallas Mavericks, el dirigente sentó a sus cinco titulares, incluyendo a Carmelo Anthony, cuando quedaba casi todo el cuarto periodo.

Los Knicks que le entregaron al entrenador de primer año no defienden, no encestan y muy apenas corren. ‘Melo’ no es prenda de garantía y mucho menos sino tiene elenco que lo apoye.

Muy seguramente los aficionados de los Knicks sumarán otro verano sin postemporada, pero la mira estará puesta en la agencia libre una vez que Jackson se libre de contratos de experimentos que no funcionaron .

El reloj comenzará a correr en contra de Fisher cuando tenga mejor armado a ese juguete que son los Knicks