Guerrero bajo tenso clima social

Declaraciones del exgobernador Ángel Aguirre, sobre su retorno, crean gran malestar
Guerrero  bajo tenso clima social
El exgobernador Ángel Aguirre Rivero cuando pidió licencia para favorecer el clima político en Guerrero.
Foto: archivo.

@GardeniaMendoza

MÉXICO

El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, obligado a dejar el cargo tras la muerte de siete personas y la desaparición de 42 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, en septiembre pasado, vuelve a a tensar la frágil estabilidad social del estado al anunciar —a través de sus allegados— que prepara su retorno con miras a influir en el proceso electoral de mediados de año.

“No lo permitiremos”, adelantaron maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de Guerrero (CTEG), organización con 30,000 agremiados afín a las protestas de Ayotzinapa que previamente amenazó con boicotear los comicios para renovar gobernador, 81 ayuntamientos y 46 diputaciones locales.

El miércoles por la tarde, la CTEG tomó la sede del congreso estatal e impidió así el arranque de sesiones como parte de su plan de acciones para impulsar “el regreso con vida” de los normalistas que incluye toma de casetas, quema de edificios públicos entre otras.

“El regreso de Aguirre es una falta de respeto a los padres de los normalistas”, reprochó César Núñez, presidente de Morena, el partido político fundado por el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador y al que se están mudando los perredistas para huir del escándalo.

La tarde en que Ángel Aguirre hizo público que dejaría el cargo declaró ante los medios que “la prioridad debe de ser continuar con la búsqueda de los jóvenes desaparecidos”, aparentemente por policías de los municipios de Iguala y Cocula en complot con el alcalde igualteco José Luis Abargo.

Desde entonces solo se han identificado los restos de uno de ellos: Alexander Mora, mientras los tiroteos, ejecuciones y hallazgos de fosas clandestinas continúan en esta entidad con mayor índice de inseguridad en el país causada por la presencia del narcotráfico, producción de droga, secuestros y extorsiones orquestados por organizaciones que incluyen a políticos y otros delincuentes.

Hasta hoy, en el puerto de Acapulco, en el estado de Guerrero, 90 escuelas continúan cerradas porque los maestros temen por su vida por la falta de vigilancia