Un transeúnte efímero y profundo

Profesión: Artista Edad: 37 años Vive en: Sunset Park Nació en: Nueva York, de padres boricuas
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Un transeúnte efímero y profundo
Viajero junto a su maleta y el sombrero de su abuelo, quien le dio el mote por andar siempre en movimiento, visitando lugares y culturas.
Foto: Foto: Kain Productions

@SilSterinPensel

Explorar, observar, reflexionar y cuestionar son para él nuestras responsabilidades en este mundo atribulado en el que estamos de paso. Valiéndose de carboncillo, madera, grafito y un ingenio y creatividad ilimitados, este artista al que su abuelo bautizó ‘Viajero’ elige cuál será su próxima obra –una instalación, collage, dibujo o mural- con el prisma de la política. “El arte es más político que la política misma”, sostiene citando a un intelectual y artista palestino. Así lo probó cuando montó un muro –su propia versión de la frontera entre USA y México- en una esquina de East Harlem donde colgó un cartel con la leyenda: ‘Una injusticia en cualquier lado es una amenaza a la justicia en todos lados’.

“Lo desmantelaron pero mientras duró fue un homenaje a los inmigrantes fallecidos intentando cruzar y un altar para los 43 normalistas de Ayotzinapa”.

Siempre pendiente de la información que circula en redes sociales, comparte tiempo e intereses con activistas y participa en marchas y protestas a las que describe como ‘historia en movimiento’.

En su casa, una vieja valija Samsonite tumbada, hace las veces de ‘coffee table’ y superficie donde dibujar y bosquejar y es ese quizás el elemento que mejor describa su filosofía. “Todos somos viajeros de nuestra propia vida y vamos enfrentando obstáculos y utopías”.

Carboncillo

Proviene de la tierra y tiene buena energía y le permite mezclarse con él cuando usa sus manos, dedos y brazos para dar forma a su obra. “Me fascina además que este material no es permanente –a menos que le rocíes unos fijadores- y mis retratos pueden tener algo similar al ciclo de la vida y la muerte.

Cuestiones de raza, género e identidad nutren su trabajo y tiene la fortuna de estar en constante movimiento: Cuba, México, Centro América y Africa y por supuesto Puerto Rico, la tierra de sus padres –Jayuya y Ponce su madre; Lares y San Sebastián, su padre- “Viajar es una inspiración y una enseñanza; incluso las experiencias negativas me aportan una lección. Sin viajar hay formas de lograrlo de todos modos: ver documentales, leer libros de historia, compartir con gente de otras culturas para tener siempre otras perspectivas y esta ciudad es óptima para eso”