Uno de cada cinco niños recibe cupones de comida

La dependencia de las ayudas federales se multiplica tras la Gran Recesión
Uno de cada cinco niños recibe cupones de comida
La Gran Recesión ha disparado la dependencia federal en todo tipo de hogares
Foto: Archivo .

La recuperación económica de la Gran Recesión ha sido lenta y muy desigual. Tanto es así que aún no ha llegado a las personas más vulnerables del país, los niños.

Según cifras del Censo, 16 millones de niños reciben cupones de comida para alimentarse en EE.UU., la primera economía del mundo. Antes de la crisis eran aproximadamente nueve millones los menores de 18 años que recibían esta asistencia.

El censo no da detalles por origen o raza pero según cifras del departamento de Agricultura correspondientes a 2013 el 16.7% de los hogares latinos con niños sufrían lo que la estadística llama inseguridad alimentaria, algo que ocurre en el 8% de los hogares blancos. Ese mismo año la pobreza entre los latinos descendió hasta afectar al 23.5% (13.6 millones de personas).

Lo que si especifica el Censo es que el número de niños dependientes de esta ayuda federal se ha disparado en todo tipo de hogares en los que hay pobreza en mayor o menor medida.

Hace siete años había 5.5 millones de niños viviendo con sus madres recibiendo cupones y ahora son 8.1 millones en 2014. En el caso de los que viven con padres casados se ha pasado de 2.7 millones a 5.2 millones de menores en una dieta dictada por la asistencia pública.

Y eso no es garantía de que los menores no pasen hambre, sobre todo en grandes ciudades.

El pasado mes de noviembre, el comisionado de la Administración de Recursos Humanos de Nueva York, Steven Banks, explicaba al Concejo Municipal que los cupones de comida por sí mismos no solucionan el problema del hambre incluso para quienes los reciben. “El nivel de los beneficios de los cupones no reflejan los incrementos de los costos de la comida y la vida en la ciudad de Nueva York. Oímos que a muchas personas se les acaban antes de fin de mes”, explicaba Banks.

De hecho, muchos de sus beneficiarios tienen que usar los bancos de comida para dar de comer a sus familias.

En 2014 y según el departamento de Agricultura, un promedio de 46.53 millones de personas recibían esta ayuda federal mensualmente. El récord se alcanzó en 2013 con 47.63 millones de personas dependientes. El año pasado la llamada Farm Bill, redujo el número de receptores pero algunos estados aprovecharon un vacío legal de la ley para evitar buena parte de los recortes.

El uso de cupones está en niveles históricamente elevados porque la mayor parte de las mejoras en los ingresos en la recuperación económica han ido a parar al 1% más rico de la población. Según cifras actualizadas de uno de los economistas que más está estudiando el fenómeno de la desigualdad, Emmanuel Saez, entre 1993 y 2013 la minoría más rica se embolsó el 91% del incremento de los ingresos reales