Obama y Congreso alistan batalla por presupuesto para año fiscal 2016

El Presidente quiere eliminar los recortes fiscales acordados en 2011
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Obama y Congreso alistan batalla por presupuesto para año fiscal 2016
Obama reiteró su amenaza de vetar cualquier legislación que elimine los alivios migratorios.
Foto: Archivo

Washington, D.C. ― Pese al muro de oposición republicana que enfrenta en el Congreso, el presidente Barack Obama presentará mañana lunes un plan presupuestario para el año fiscal 2016 que aumenta en $74 mil millones los gastos discrecionales, sobrepasando los límites fijados por la ley actual.

Según adelantó la Casa Blanca, el plan presupuestario para el año fiscal que comienza en octubre próximo incluirá un aumento del 7% sobre los niveles de gastos acordados con el Congreso en 2011.

La idea entonces era reducir futuros gastos en $917 mil millones en un plazo de diez años, y poner en marcha recortes automáticos para todas las agencias federales entre 2013 y 2021, cada año que el Congreso no lograse aprobar un presupuesto.

El nuevo plan prácticamente le garantiza otra batalla con los republicanos que controlan ambas cámaras del Congreso, en unos momentos en que EEUU ha logrado reducir su déficit presupuestario.

Según la Casa Blanca, Obama pedirá eliminar los límites en el gasto fiscal porque cree que los recortes automáticos perjudican los programas domésticos y la capacidad militar del país.

Pero los republicanos ya le tienen listo un “no” a su propuesta.

Cory Fritz, un portavoz del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, afirmó que a su bancada le cuesta “tomar en serio” a Obama porque, a su juicio, el mandatario no actúa con seriedad para resolver el déficit a largo plazo.

Otros republicanos, como el senador Orrin Hatch, presidente del Comité de Finanzas del Senado, lo tacharon de “irresponsable” en materia fiscal.

Anticipando esos ataques, Obama ofrecerá como edulcorante un total de $561 mil millones en gastos militares, y otros $530 mil millones para gastos no militares.

Esas cifras representan un incremento de $38 mil millones y $37 mil millones, respectivamente, en ambas categorías.

Así, la estrategia de Obama será obligar a los republicanos, reacios a aumentar el gasto público, a que escojan entre la seguridad nacional y la reducción del déficit.

En un encuentro privado en Filadelfia (Pensilvania) con líderes demócratas de la Cámara de Representantes, Obama explicó el pasado jueves que, para reducir los gastos, su preferencia es operar con “bisturí y no un cuchillo de carnicero”.

También reiteró su amenaza de vetar cualquier legislación que elimine los alivios migratorios.