Quejas por largas esperas, maltratos en el Consulado de El Salvador

La cónsul no estuvo disponible para responder a las quejas

El vicecónsul Julio Calderón dijo que el consulado ha duplicado la cantidad de pasaportes que emiten a diario.
El vicecónsul Julio Calderón dijo que el consulado ha duplicado la cantidad de pasaportes que emiten a diario.
Foto: Ciro Cesar

@YurinaMelara

Desde que inició el período de emisión de licencias de conducir bajo la ley AB60 en enero de este año, cientos de salvadoreños intentan a diario renovar el pasaporte o el Documento Único de Identidad

(DUI). Esa demanda ha creado mucho descontento no sólo entre quienes esperan, sino también entre los empleados.

Los salvadoreños que buscan los servicios del consulado se quejan de que tienen que llegar desde la madrugada para lograr uno de los 400 números que les garantice la entrada y muchas. Mientras que algunos empleados se quejan de que trabajan entre 10 a 14 horas diarias sin pago de horas extras ni tiempo compensatorio.

Entre los cientos de persona que pacientemente esperaban este martes renovar su pasaporte estaba

Carla Rodríguez, quien llegó a las 4 de la mañana, y obtuvo el número 121.

“Hay personas que comienzan a hacer cola desde la noche anterior porque vienen de lejos y quieren asegurar que logren pasar”, dijo Rodríguez.

Carlos Rodríguez, quien obtuvo el número 124, dijo que personas como él, que quieren solicitar la licencia de conducir, no tienen más opción que esperar.

“Yo tengo la cita con el DMV la próxima semana, por eso estoy aquí, esperando y esperando”, dijo

Rodríguez, quien lamentó la lentitud con la que son atendidos.

El vicecónsul Julio Calderón dijo que el consulado ha duplicado la cantidad de pasaportes que emiten a diario. En promedio en el pasado, se emitían 90 pasaportes.

A principios de esta semana circuló una carta anónima escrita supuestamente por empleados del consulado molestos con la nueva administración de la nueva cónsul Mercedes López Peña. Ella fue nombrada para este cargo el pasado 14 de diciembre.

“(Ella) está violando los derechos a los trabajadores haciéndonos trabajar muchas horas extras y hasta en fines de semana sin ningún pago adicional y ni siquiera compensación de tiempo”, consta en la carta.

Además, “ha creado un ambiente de miedo al amenazar a todo el mundo con reportarlos si no se hace lo que exige. Es una actitud prepotente que ha transformado el Consulado en una oficina emisora de pasaportes todas las demás áreas están en completo descuido casi abandono”, agrega la misiva.

Empleados que pidieron anonimato por temor a represalias confirmaron a La Opinión el descontento entre algunos de ellos por la forma en que son tratados.

Otro empleado dijo que el meollo del problema es que tienen la presión de trabajar más horas para hacer el doble de trabajo y que quienes se quejan son amenazados.

“La presión viene de arriba, de la jefa y sus capataces y también de las personas que tramitan sus documentos porque están frustrados de tanto que tienen que esperar”, dijo un empleado.

La Opinión intentó obtener declaraciones de la cónsul Peña, pero ella no estuvo disponible para responder a las quejas de los empleados a su cargo.