El electricista acusado de robarle millones a Picasso

Pierre Le Guennec, quien fue electricista de Picasso, tenía 271 obras del artista valuadas en US$76 millones. Asegura que fueron regalos del artista. La familia no lo cree así y lo demandó por posesión ilegal de arte.
El electricista acusado de robarle millones a Picasso
Pierre Le Guennec

Pierre Le Guennec es un electricista francés con 271 obras de arte de Pablo Picasso por valor de US$76 millones y un juicio pendiente.

Tiene litografías, retratos, una acuarela y bocetos creados entre 1900 y 1932 que, según Le Guennec y su esposa Danielle, les regaló la segunda mujer de Pablo Picasso.

Le Guennec, quien fue electricista del artista, asegura que fueron regalos que el artista les hizo a él y su esposa.

Pero la familia de Picasso asegura que esas afirmaciones son “ridículas” y están demandando a la pareja por posesión ilegal de las obras de arte.

El juicio comenzó este martes en París.

El hijo de Picasso, Claude, insiste en que su padre “nunca” habría regalado a nadie una cantidad semejante de obras.

Tal como le dijo al diario francés Liberation: “Esto no tiene sentido. Estos trabajos fueron parte de su vida”.

Le Guennec comenzó trabajando como empleado de mantenimiento general en la finca de Picasso en el sur de Francia en 1970.

Afirma que tanto él como su esposa Danielle recibieron 180 litografías, collages, pinturas y 91 dibujos en 1970 regalados por la entonces esposa del artista, Jacqueline.

Afirma que la mujer le dio las obras en una caja cerrada que contenía los trabajos, y le dijo: “Toma, esto es para ti. Llévatelo a tu casa”.

Danielle recuerda que su esposo llegó a la casa con una bolsa llena, y le dijo que Picasso le había dado las obras a él.

Los trabajos, que nunca han sido exhibidos públicamente, permanecieron victualmente intactos en la cochera de los Le Gennec hasta que la pareja decidió poner sus asuntos en orden para sus hijos en 2010.

Según el abogado de Le Guennec, hace unos cinco años él comenzó a preocuparse por lo que ocurriría con las obras después de su muerte.

Contactó a la administración de los Picasso, que vigila las obras que mantienen sus herederos.

En septiembre de 2010, Le Guennec viajó a París para que la administración analizara las obras.

Pero días después de que expertos en arte verificaron que las obras eran genuinas, la policía llegó a la casa de la pareja de ancianos en Mouans Sartoux, cerca de Cannes, y los arrestó bajo sospecha de recibir bienes robados.

La policía incautó los Picassos, incluida una acuarela de su Período Azul, y nueve obras cubistas que los expertos creen valen unos US$34 millones.

También en la colección están retratos de su primera esposa Olga, además de varios gouaches y litografías.

Los Le Guennec fueron inicialmente liberados sin cargos mientras se llevaba a cabo una investigación para establecer cómo habían llegado las obras a su poder. Pero ocho meses más tarde fueron formalmente acusados.

Si se le encuentra culpable, la pareja enfrenta hasta cinco años en prisión y una multa de US$424.000 por ocultar artículos robados.