Empresarios: Sonia Kang y su Mixed Up Clothing

La empresaria fundó Mixed Up Clothing cuando se dio cuenta de que dedicaba gran parte de su tiempo a diseñar y coser
Empresarios: Sonia Kang y su Mixed Up Clothing
Sonia Kang en su negocio.
Foto: Franklin Ramos

La pregunta que a Sonia Kang siempre le hicieron (y por la cual se sintió amilanada) durante la infancia y adolescencia fue “What are you?”, o “¿de dónde eres?”. El traslado de su lugar de nacimiento en Puerto Rico a Hawaii primero y California después, con su madre mexicana y su padre afroamericano, le dio un significado bastante introspectivo a la palabra multicultural.

Su padre tuvo que mudar a su familia por su trabajo en la fuerza aérea, y Kang se acostumbró a ver, adaptarse, y tener curiosidad por aprender sobre las nuevas culturas a las que estuvo expuesta.

Ahora, la fundadora de la línea de ropa para niños, Mixed Up Clothing, canaliza la pregunta que le hacían mediante su activismo para concienciar sobre una población multicultural que cada día crece mas.

Aunque siempre le gustaba aprender de otras culturas, Kang no siempre tuvo en mente la idea de tener un negocio propio basado en ello . De hecho, trabajaba como enfermera en un hospital durante más de una década, lugar donde conoció a su esposo, de origen coreano y con quien tiene dos hijos.

“Empecé a coser de niña, cuando teníamos clases de costura en las escuelas,” explica Kang. Como adulta, cuando tenia tiempo, cosía ropa para sus hijos.

“Encontraba telas de culturas diferentes, investigaba las tradiciones de donde venían, cosía para mis hijos, y después les explicaba sobre las culturas que influyeron la ropa que llevaban”, dice la emprendedora de 46 años.

Lo que empezó como pasatiempo con sus hijos empezó a convertirse en una fuente de ingresos.

“Mis familiares y amigos me empezaron a pedir que les diseñara la misma ropa para sus hijos”, dice Kang. Así, esta madre de cuatro hijos (dos de una relación anterior) se encontró dividiendo su tiempo entre su trabajo como enfermera y cosiendo ropa para las familias de sus seres queridos.

No se dio cuenta de que lo que realmente quería era diseñar y coser ropa además de enseñar sobre diferentes culturas hasta que su marido le preguntó qué estaba haciendo, recuerda Kang.

Se unió a la organización Multiracial Americans of Southern California (MASC), de la que es ahora su vicepresidenta, y empezó a vender su ropa en ‘Farmers Markets.

En 2010 empezó formalmente su empresa como “Mixed Up Clothing”. Dejó su trabajo de enfermera, se inscribió en un clase de iniciativa empresarial, y empezó un programa con Valley Economic Development Center.

Después de una inversión de $25,000, el sueño de tener su propia empresa se estaba realizando.

Actualmente, trabaja desde su oficina en el centro de Los Ángeles, cerca del distrito de la moda. Cuando este diario visitó su oficina, esta estaba llena de diseños inspirados en Frida Kahlo, muñecas rusas, y flores de cerezo de Asia.

Aunque la dueña y fundadora de Mixed Up Clothing es ella, Kang asegura que tras bastidores, el negocio es un show familiar. “Uno me ayuda empacar, otra me ayuda modelar la ropa, todos en la familia me ayudan de una forma o otra”, dice.

En 2014, la empresa tuvo unos ingresos de $85,000, y este año proyecta tener entre $150,000 y $160,000. Para 2015, Kang trabaja en una línea de ropa conjuntada para familias, y espera llegar a boutiques de alta gama.

La empresa sigue creciendo, aunque Kang admite que su mayor reto ha sido ser aceptada por las tiendas grandes. Para ella es interesante ver que aunque las persones de origen multiculturales como ella son los consumidores clave en este país, están sin embargo “muy infrarrepresentados en las tiendas”. “Y la ropa [de Mixed Up Clothing] no es solamente para ellos, quienes tienen fondo multicultural, sino para quienes quieran aprender sobre algo o alguien diferente”.

“Mi misión es compartir, enseñar, y aprender uno del otro”, dice Kang. “La población multirracial es la de mas rápido crecimiento y quiero que lo sepan en la avenida Madison o donde sea”