Seis consejos útiles si necesitas una colonoscopia

Las complicaciones existen. Ésta es nuestra guía completa para que te hagan bien la prueba, de manera más segura

Seis consejos útiles si necesitas una colonoscopia
La colonoscopia es un estudio delicado que merece tomar medidas de seguridad.
Foto: Consumer Reports

El cáncer de colon provoca la muerte de aproximadamente 50,000 estadounidenses al año. Y los exámenes de detección salvan vidas. Pero realizarse una colonoscopia no está libre de riesgos. Aproximadamente tres de cada 1,000 personas que se realizan el procedimiento experimentan complicaciones graves, como sangrado y perforación. Las probabilidades de tener un problema dependen en parte de dónde se haga el procedimiento y el tipo de anestesia utilizado. Esto es lo que necesitas saber.

Los expertos dicen que la mayoría de la gente debe realizarse su primera colonoscopia a los 50 años de edad. Si no se encuentran pólipos pre-cancerosos o cáncer, usualmente puedes esperar diez años para realizarte la siguiente. Pero muchos médicos les dicen incluso a los pacientes con bajo riesgo que regresen antes.

Los lineamientos también indican que la mayoría de las personas pueden dejar de hacerse el examen de detección a los 75 años, ya que después de esa edad, los riesgos de la prueba empiezan a superar sus beneficios. Pero un estudio en el 2013 descubrió que aproximadamente dos tercios de las personas mayores de esa edad se han realizado colonoscopias innecesarias. Así que si tu médico te dice que necesitas una colonoscopia más de una vez cada 10 años o después de los 75 años de edad, pregunta el motivo.

Hay opciones de exámenes de detección menos invasivas que la colonoscopia, incluyendo una prueba de ADN (DNA) conocida como Cologuard aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) el verano pasado. Esta requiere que tomes una muestra de materia fecal en casa y la envíes a un laboratorio para su análisis y es posible que debas repetirla cada tres años.

Las opciones con registros de seguimiento incluyen una prueba anual de sangre en las heces y una sigmoidoscopia (la cual examina solo la tercera parte inferior de tu colon) cada cinco años más una prueba de heces cada tres años. Si los resultados de cualquiera de esas pruebas son preocupantes, necesitarás realizarte una colonoscopia para confirmar los resultados.

Muchas personas piensan que es necesario que los duerman completamente durante el procedimiento. Pero este se puede hacer sin anestesia o con sedación consciente, en que se utiliza un medicamento como midazolam para aliviar el dolor mientras te permite estar alerta. “Debes procurar el nivel más bajo de sedación que necesitas”, dice Orly Avitzur, M.D., asesor médico de Consumer Reports. “La tendencia hacia la sedación profunda es preocupante ya que aumenta el riesgo”.

La mayoría de las colonoscopias no se realizan en hospitales, sino en centros de cirugía ambulatoria. Eso está bien, la investigación sugiere que son tan seguras como los hospitales para el procedimiento. Pero no todos los centros son iguales.

Busca uno que esté certificado por Medicare y pregunta cuántos de los pacientes de colonoscopia de la clínica han tenido que ser hospitalizados debido a infecciones. “La respuesta correcta es cero”, dice Lisa McGiffert del proyecto Paciente Seguro de Consumer Reports. Ir a un hospital puede ser más seguro si has tenido un infarto reciente o tienes enfermedad pulmonar u otro factor de riesgo.

La Ley del cuidado de salud a bajo precio requiere que las compañías aseguradoras cubran la colonoscopia de detección. Pero pregunta a tu compañía aseguradora si tendrás que pagar por el kit de preparación o parte de las tarifas de patología, del centro y de anestesiología.

Revisa tu factura después también. Las colonoscopias de diagnóstico para investigar síntomas como problemas estomacales o anemia no tienen que estar cubiertas en su totalidad, así que es posible que los médicos pongan un código a tu procedimiento para que entre en esa categoría, dejándote con una factura grande.

Estás limitado a una dieta de líquidos claros por aproximadamente 24 horas antes del procedimiento y es posible que tengas que tomar hasta un galón de solución laxante. Para mejorar el sabor, enfríalo primero o pregunta a tu médico si está bien agregar limón, lima, jengibre o algún realzador del sabor como Crystal Light.

Otros pasos que pueden ayudar incluyen comer más liviano de lo usual, incluyendo menos fibra, por algunos días antes de tu preparación; utilizar un popote para beber la solución; mantenerse cerca de un baño y utilizar toallitas que puedes desechar en el inodoro y ungüento para pañales para aliviar la irritación.