De A-Rod a Hamilton, un nuevo golpe al béisbol

El toletero de Angels recae en su adicción a la cocaína y espera sanción de la MLB

De A-Rod a  Hamilton, un nuevo golpe al béisbol
Josh Hamilton, de los Angels, uno de los peloteros más bien pagados del béisbol, admitió ante el Comisionado de la MLB que había recaído en el consumo de cocaína.
Foto: GETTY IMAGES

@jairogiraldo10

No acababa de deshacer la maleta Rob Manfred como Comisionado del Béisbol cuando Alex Rodríguez tocó a su puerta para pedirle apoyo y lograr la redención de su carrera, que según él había sido denostada por el anterior mandamás del béisbol, Bud Selig.

Con la promesa de limpiar definitivamente el pasatiempo nacional de los estadounidenses, Manfred tendió una mano a A-Rod, que llegó el pasado lunes a los campos del entrenamiento primaveral, sin vergüenza en la cara y vestido de pelotero para retomar su carrera en los Yankees, limpio de culpas.

No pasaron 48 horas cuando a la oficina del Comisionado en New York llegó otro peso pesado.

Josh Hamilton le contó a Manfred que había recaído en el uso de narcóticos y que necesitaba ayuda.

La historia reciente cuenta que A-Rod estaba destinado a ser el más grande de la era moderna y que con sus números podría ser el dueño de todos los récords.

A-Rod cobra 27.2 millones por año y Josh Hamilton 25.2 millones.

En eso se parecen. Luego también en que ambos han jugado en los Rangers, aunque no haya constancia de que sus malas mañas las hayan aprendido en tierras texanas.

Justo será distinguir que Rodríguez ha sido sancionado y castigado severamente por usar sustancias dopantes y que el caso de Hamilton está directamente relacionado con el uso de cocaína.

Los reportes disponibles ayer, mientras se esperaba una sanción por parte de comisionado, hablaban de que Hamilton hace aproximadamente dos meses recayó en el uso de narcóticos.

El historial del pelotero de 34 años registra que en 2007, cuando era parte de los Rojos de Cincinatti, fue canjeado a los Rangers de Texas por el lanzador dominicano Edinson Vólquez.

A ambos, entonces, se les reconocía su talento a la par que su liviandad para comportarse fuera de los campos de juego.

Lo cierto es que, más allá de las similitudes que pueden, o no, haber en los casos de Rodríguez y Hamilton, ambos son un duro golpe a la credibilidad del béisbol.

No es un buen mensaje que en un deporte donde se premia el talento haciendo millonarios y famosos a sus figuras, éstos devuelvan como moneda de cambio, ruindad moral por fuera de todo límite

eldiariony.com