NYC busca mejorar su eficacia para pequeños empresarios

De las aproximadamente 200,000 pequeñas empresas de la ciudad de Nueva York, casi la mitad son de dueños inmigrantes. Es algo que refleja la fuerte diversidad a todos los niveles de una ciudad que atrae a miles de personas de todo el mundo.

María Torres-Springer, sabe de los desafíos y oportunidades que eso significa para los empresarios y la estructura social de la ciudad. Hija de inmigrantes filipinos que tuvieron su pequeña empresa, hoy es comisionada del Servicio a Pequeños Negocios (SBS) de la ciudad.

Su trabajo en los próximos años va a estar en muy buena medida definido por Small Business First, una programa que se acaba de poner en marcha tras meses de estudio con dueños de empresas, políticos y organizaciones comunitarias. Su objetivo es “reducir a la mitad el tiempo que toma a las empresas interactuar con el Gobierno municipal”, resume en una entrevista con El Diario.

“Nos vamos a centrar en trabajar más y mejor para que los dueños de negocios tengan que perder menos tiempo con el Gobierno, yendo a 12 distintas páginas online u oficinas, e interpretando información, y puedan dedicar más tiempo en sus negocios”, explica.

Actualmente hay 30 iniciativas para hacer esto posible. Para empezar, se va a crear un portal en Internet para gestionar todas las relaciones que estas empresas puedan tener con cualquier agencia de la ciudad.

El portal estará listo en 2016 y en él se podrá “desde rellenar papeles, hasta solicitar permisos, hacer pagos o comprobar el estatus de las peticiones”, enumera Torres-Springer. El 95% de los formularios estará en la red. “Va a ser un centro de actividad online y haremos lo mismo en un lugar físico”.

A fines de año se va a crear un lugar en el que se podrá trabajar con varias agencias a la vez, y con un gestor de clientes. ” Será posible navegar todas las relaciones con la ciudad en un solo lugar”. Se pondrá énfasis en los idiomas para facilitar la tarea a los inmigrantes.

Este centro se localizará en una de las comunidades. Aún no se ha decidido en qué condado pero según Torres-Springer será cerca de un lugar de mucho tránsito público, con una alta densidad de pequeños negocios. ” Y además de las agencias de la ciudad tendremos los servicios del SBS. Si se acerca alguien a por un permiso podemos atender otras cuestiones, por ejemplo sobre financiación, contratación…”, detalla. Si esta iniciativa prueba ser efectiva se ampliará a los cinco condados.

Una de las formas en las que el Gobierno quiere mejorar es “promocionando la conformidad reglamentaria mediante la educación y apoyo en vez de acciones punitivas (multas)”, dice.

Las multas por infracciones no se reducen porque “hay que proteger la seguridad de los consumidores”, dice “pero queremos cambiar la dinámica y crear una infraestructura de apoyo”. La idea es que “consejeros de conformidad” trabajen antes de las inspecciones con los negocios antes de que haya inspecciones y los dueños conozcan bien las reglas antes de que se impongan multas.

Pero Torres-Springer tiene además otras tareas. “Tenemos un gran compromiso con el objetivo de que la contratación de la ciudad refleje la diversidad de los dueños de negocios de la ciudad”.

La contratación municipal con empresas de minorías o de mujeres (M/WBE) en 2014 creció un 57% sobre el año anterior pero aún así las cifras no son elevadas y el contralor de la ciudad, Scott Stringer, lo ha hecho saber.

“Sabemos que hay una oportunidad de hacer más y mejor”, explica. Su trabajo, explica, está centrado en aumentar el número de empresas que se certifican y recientemente se ha abierto un portal en la Red para hacerlo de una forma más eficaz. “Además estamos trabajando con las agencias de la ciudad para que aumenten la utilización de estas empresas y usaremos la política y los resortes legales que tengamos para aumentar su participación”, afirma