Misión imposible

Tres aspirantes, entre ellos el exfutbolista Luis Figo, luchan por poner fin al gobierno de Joseph Blatter en la FIFA

El 23 de noviembre de 2002, Luis Figo vivió su noche más difícil en el fútbol. En la segunda parte del clásico en el Camp Nou, el portugués se vio imposibilitado para lanzar un saque de esquina. Bajo gritos acusatorios de “¡Traidor!” y “¡Pesetero!”, al futbolista del Real Madrid le lanzaron de todo desde la grada. El partido fue suspendido por 16 minutos durante los cuales dos imágenes de objetos sobre el césped del estadio del Barcelona dieron la vuelta al mundo: una botella de whisky y una cabeza de cerdo.

Poco más de 12 años después de aquella noche triste, Luis Figo (Lisboa, 1972) se dice listo para afrontar una nueva gran contienda. Esta vez no será frente al monstruo catalán de 98,000 cabezas, sino contra Joseph Blatter, el a la vista invencible jerarca de la FIFA, quien el próximo 29 de mayo buscará erigirse por quinta ocasión al frente del ente regidor del fútbol en el mundo.

Blatter (Suiza, 1936) llegó a la FIFA en 1975. Es un exdelantero centro frustrado, amigable y carismático. A donde llega siempre es el centro de atención, sobre todo desde su entronización en la cima de la FIFA en 1998.

Acusado en 2011 y 2014 por los exgoleadores Karl-Heinz Rummenigge y Gary Lineker de dirigir la FIFA como una dictadura, Blatter ha escapado ya a varios escándalos de corrupción dentro del organismo, no sin antes dejar a su paso a poderosos directivos y hasta aliados, quienes han debido pagar el precio de meterse con él.

Ahora mismo, bajo su mandato, la FIFA enfrenta un las polémicas elecciones de la Copa del Mundo, a jugarse en Rusia (2018), pese a su problemática por la violación de derechos humanos, y Qatar (2022), donde son muchas las pruebas de explotación laboral hacia los trabajadores del proyecto futbolístico, además de que el clima obligará a celebrar la competencia en invierno y la sede es acusada de sobornar a miembros del Comité Ejecutivo para hacerse de votos.

Éste es el último escándalo. Un informe, presentado por el abogado y exfiscal estadounidense Michael J. García ha sacudido los cimientos del organismo tras denunciar en 500 páginas supuestas corruptelas y violaciones al código de ética de la institución en los procesos de adjudicación de los Mundiales de Rusia y Qatar.

García, quien al redactar el informe pertenecía la cámara de instrucción del Comité de Ética de la FIFA, cargo al cual renunció luego de constatar como la cámara de resolución del mismo comité, presidida por el juez alemán Hans-Joachim Eckert, presentaba sesgado su informe y concluía que no había elementos para revisar el proceso, ha levantado mucho polvo, sobre todo en la UEFA, encargada de regir el fútbol europeo, donde países como Holanda, Alemania e Inglaterra están hartos de Blatter.

Figo es precisamente quien, al parecer, acaparará los votos del Viejo Continente, pero estos son insuficientes para inmutar a Blatter, quien desde hace años ha sobrevivido gracias a su poder sobre las federaciones de Asia, Oceanía, África y América.

Además de Blatter y Figo son dos más los candidatos al máximo puesto del fútbol: el holandés Michael van Praag, de 67 años y presidente de la federación holandesa; y el príncipe de 39 años Alí Bin Al-Hussein, de Jordania, actualmente en el Comité Ejecutivo de la FIFA, donde es vicepresidente de la confederación asiática, pero que no goza de los votos de sus afiliados, la gran mayoría a favor del ‘eterno’ Blatter.