La pasión Celeste ya quiere rugir por su City

El NYCFC despierta a una legión de seguidores volcados con el fútbol
La pasión Celeste ya quiere rugir por su City
Sonnya Paz-Gary muestra que lleva los colores de su pasión por el New York City FC hasta en las uñas./
Foto: Gustavo Martínez

@newsgus

La pasión que domina a Sonnya Paz-Gary no es normal.

“Yo soy la loca en el hogar con el fútbol”, aseguró sin reparos esta colombiana de Queens. “Mi marido no entiende nada, pero me ve muy apasionada y ya me pidió que le comprara el jersey para ir conmigo a los partidos”.

Con las dos entradas que compró para toda la temporada, esta trabajadora social de 28 años se une a los miles de hinchas del equipo Celeste que por primera vez en su vida compraron abonos de todo el año para un equipo profesional, de acuerdo a las estimaciones del club.

“Cuando supe que Nueva York iba a tener un equipo que iba a jugar dentro de la ciudad, de una me decidí a comprar los boletos de toda la campaña porque quería estar con ellos desde el primer día”, manifestó. “Si el equipo se va de la ciudad, yo no vuelvo a comprar entradas de todo el año”.

Además de los abonos-de los que el club ha vendido más de 15 mil-, esta caleña compró chaqueta, bufanda, jerseys, camisetas y hasta se pintó las uñas con los colores de su equipo; su pasión le ha hecho desembolsar unos $1,200, según sus propias estimaciones. Lo único que pide a cambio, es que la organización se porte a la altura con su pasión.

“Los aficionados del City vamos a sangrar azul y blanco siempre y cuando nos traten con respeto”, acentuó.

El problema, aseguró Paz-Gary, es que en la corta historia del equipo su afición ya ha tenido que soportar embates como el aplazamiento del arribo de Frank Lampard al equipo (ahora pautado para julio) o ver que los colores del equipo son similares a los del Manchester City, propiedad principal del City Football Group.

“Nos dijeron que no íbamos a ser la sucursal del Manchester City. Nosotros somos neoyorquinos, somos grandes, somos los número uno”, apuntó. “Nosotros no somos la sucursal de nadie”.

Y es que Paz-Gary, como el resto de sus correligionarios, está molesta luego de que se revelara que el terreno de juego del Yankee Stadium está en muy mal estado.

“Por eso queremos escuchar los planes para el estadio dentro de la ciudad”, expresó. “Lo que sabemos es que el entrenador y los jugadores tienen el corazón bien puesto y por eso me voy a acabar la voz el domingo apoyándolos”

eldiariony.com