Es reina dominicana… ¡por fin!

La dominicana Francisca Lachapel se coronó como Nuestra Belleza Latina, y le entrega a su isla un triunfo que se les había escapado por mucho tiempo

Ya era hora que las dominicanas se salieron con la suya.  Francisca Lachapel, quien vive en el Bronx neoyorquino, fue coronada como la nueva ganadora de “Nuestra Belleza Latina”.

Después de una temporada de mucho drama que se caracterizó, entre otras polémicas, por el enfrentamiento entre Francisca y Nathalia, el público dio su veredicto, y éste fue a favor de la dominicana, en lo que para muchos se constituye en una redención después de que Lachapel haya luchado con varios problemas de autoestima en el pasado.

La bella morena de 25 años recibirá $200.000 entre efectivo y premios (que utilizará para remodelar la casa de su madre), además de un carro nuevo, un espacio en la edición de “People en Español” de los “50 más bellos”, y un contrato con Univision.

El triunfo no pudo llegar en mejor momento para la ahora exmesera, quien reconoce con humildad que no esperaba quedarse con la corona.  Conversamos con ella:

¿Estás ronca, es de tanto celebrar?

[Risas] Más que celebrar he estado en shock, todavía como que en mi burbuja, pero muy feliz de ver que mis sueños se empiezan a materializar.  Es una sensación increíble, el pobre de mi esposo quería dormirse, y  yo habla y habla… no he parado de hablar porque ya me lo creo, pero estoy impactada… No me da hambre, no me da sueño.

¿Qué le dices a tu gente del Bronx?

Los vi en una entrevista a la que fui en “Despierta América”, y vi como estaba la gente celebrando este triunfo que es de todos. Cuando los vi me emocioné bastante.  Les quiero decir que aún ando de corre corre en entrevistas, pero pronto voy para allá para que celebremos, y que no se me pongan celosos ni guapitos.

¿Hablaste con tu mamá?

Me dio trabajo conseguirla porque andaba en una caravana, porque el pueblo entero se tiró a la calle a celebrar. Yo solo pude hablar con ella en la mañana, y estaba ronca porque me dijo que gritó, que se subió  en una silla, que se le aceleró el corazón, se le subió la presión [risas]…

Y finalmente gana República Dominicana…

Es una gran responsabilidad que tengo, pero que asumo, porque yo quería ser quien le diera ese logro a mi país. Me siento bendecida, y lo único que quiero es hacer un buen trabajo para mantener mi bandera y mi gente en alto. Aunque este es un triunfo de todos los latinos.

¿Fue irónico estar de finalista con Nathalia?

Yo no esperaba ganar porque Nathalia también es una niña que tenía el apoyo del público… se identificaban con ella como madre, y por muchas otras cualidades.  Yo nunca esperaba la corona, yo pensaba que ella iba  a ganar.  Pero no me parece irónico, yo creo que todo el mundo sabía que Nathalia iba a llegar a ese punto, la sorpresa fue que yo estuviera de la mano con ella.  Sentí que me iba a caer [risas].

¿Se reconciliaron?

Ella y yo nunca nos hemos llevado tan mal. Fuera de cámaras nos hemos llevado bien, y yo la aconsejaba y ella también a mí… Yo puedo decir honestamente que los seres humanos actuamos de acuerdo a nuestras experiencias, y ella es una niña que ha sufrido bastante, y a veces le cuesta trabajo manejar algunas cosas. Pero es un ser humano muy bonito también, no es una persona mala: solo que tiene que trabajar algunas cosas como todos.

¿Cuál fue la clave para ganar?

Siento que aunque parezca cliché, siempre fui real, y la gente puede percibir eso.  Nunca me avergoncé de pararme con mala postura, porque todos somos seres humanos… Además que Mela La Melaza llegó a los corazones de la gente, y hasta la quieren más que a mí.