Una casa más segura para los adultos mayores

Al entrar en la madurez, es preciso que modifiquemos el hogar para protegernos de ciertos riesgos
Una casa más segura para los adultos mayores
Si hay personas mayores en casa, es necesario acondicionarla para evitar accidentes.
Foto: Shutterstock

Las personas mayores tienen un riesgo mucho mayor de sufrir heridas y lesiones en sus propios hogares. El mismo proceso de envejecimiento produce cambios físicos que contribuyen a aumentar el potencial de los accidentes.

Hay una pérdida de masa en los músculos, lo que los vuelve más débiles; los huesos, por su parte, contienen menos minerales, lo cual los hace más quebradizos y propensos a sufrir una fractura; tanto la vista como la capacidad auditiva disminuyen; y  la coordinación y el sentido de equilibrio son menores. Estos significativos cambios afectan sin duda la habilidad de las personas mayores para cuidarse y proteger a sí mismas. La clave, entonces, debe ser la prevención.

Les ofrecemos diez sencillos consejos, los cuales identificarán los potenciales peligros ocultos en el hogar, así como las precauciones que se deben tomar:

1. Los pisos deben tener una superficie no resbaladiza. Se deben evitar las alfombras retráctiles, ya que pueden hacer que una persona se tropiece y caiga. Si desea usar alfombras grandes, éstas deben estar adheridas al piso.

2. Los zapatos también son muy importantes. Asegúrese de portar un buen par de zapatos, que se ajusten bien a los pies y proporcionen el correcto apoyo. Las suelas no deben ser resbaladizas, por lo que la mejor elección son las que tienen superficies corrugadas.

3. Cerciórate de que exista una iluminación adecuada en todas las habitaciones. Pon lámparas en el dormitorio, el vestíbulo y el cuarto de baño, para lograr una visión clara, certera y precisa, cuando debas moverte en medio de la noche, y sin necesidad de prender las luces principales.

4. El inodoro y la bañera deben tener barandas. Así podrás ayudarte a levantar y sentar. Pon también una alfombra de goma en la bañera para prevenir resbalones. Coloca también un termómetro para saber la temperatura del agua caliente, ya que la piel de los adultos tiene menos sensibilidad, y, al no sentir el correcto calor, hay más riesgos de sufrir una quemadura.

5. Los controles de los aparatos de la cocina deben ser fácilmente visibles y accesibles. De esta forma, evitarás confusiones y problemas al manipularlos. Los extintores de incendio, por su parte, deben estar cerca del horno.

6. Verifica todos los aparatos eléctricos en el hogar. Mira sus cables y tapones. Sólo usa cables y alambres con cobertura aislante. Asegúrate que ninguno de los aparatos esté cerca de lugares por donde corra agua, como por ejemplo los lavabos, fregaderos y bañeras.

7. Coloca alarmas de incendio en todo el hogar. Checa sus pilas y baterías regularmente. Además, cerciórate de que todas las salidas estén accesibles y sus caminos sin desórdenes que obstaculicen la evacuación.

8. Coloca el o los teléfonos en lugares de fácil alcance. Ten al lado o pegado en los mismos, una lista de todos los números de emergencia escrita con letras y números grandes, que se puedan ver fácilmente. Una buena opción, sería utilizar un teléfono inalámbrico que pueda transportarse por toda la casa, incluso al baño.

9. Verifica los mosaicos flojos en cualquier parte de la casa. Ante cualquier movimiento de los mismos, efectúa una rápida reparación. Trata también de instalar barandas en la entrada de la casa, para proporcionar apoyo y equilibrio, así como una buena iluminación, que permita moverse con tranquilidad cuado llegue al hogar tarde por la noche.

10. Asegúrate de que no exista ningún hoyo en las áreas del césped o tierra. Verifica también en el jardín la presencia de alambres o tubos expuestos que puedan provocar alguna caída. Mantén el césped cortado y limpio de malezas, hojas u otras cosas que allí caigan. Instala una buena iluminación en cada ángulo del mismo, para disminuir la posibilidad de que entren intrusos. Las luces automáticas son una buena elección, ya que se encienden ante el menor movimiento. Cerciórate de que todas las cerraduras de puertas y portones que den al exterior se encuentren en buen estado.

Fuente: www.enplenitud.com

Envejecer sin mudarse

Los estadounidenses quieren envejecer en su propia casa. De acuerdo a un estudio hecho por la Sociedad Americana de Diseñadores de Interiores, cerca de un 80% de los llamados “baby boomers” (personas nacidas entre 1946 y 1964) no piensan cambiar sus casas por un ancianato o geriátrico.

Sin embargo, aproximadamente una persona de cada cuatro cree que ellos mismos o algún familiar tendrán problemas para moverse en su residencia en los próximos cinco años. La mayoría de los ancianos de los Estados Unidos viven en casas que fueron construidas hace más de 20 años, y puesto que estos edificios envejecen junto con sus residentes, resulta complicado vivir en ellos.

Según la Asociación Nacional de Constructores de Casas (NAHB, por sus siglas en inglés), es importante que antes de hacer cualquier remodelación, se converse con un Especialista Certificado en Envejecer en Casa (CAPS, por sus siglas en inglés), un programa de especialización creado para atender esta creciente necesidad.

Entre las preguntas que, de acuerdo a la NAHB, deben hacerse antes de empezar a remodelar están:

  • ¿Cómo puedo hacer mi baño y cocina más seguros?
  • ¿Cómo puedo prevenir caídas?
  • ¿Cuánto dinero debo dedicar a este proyecto?
  • ¿Qué otro miembro de la familia se beneficiará de estos cambios?
  • ¿Dónde puedo encontrar a un profesional para consultar sobre mis necesidades?