La policía debe escuchar más a la comunidad

La policía de Nueva York ha anunciado recientemente su intención de implementar un sistema de prevención del delito en zonas mayoritariamente latinas y afroamericanas de El Bronx y Brooklyn. El sistema, llamado ShotSpotter, consta de sensores acústicos que detectan el ruido de disparos de armas de fuego y transmiten esa información en tiempo real a los cuarteles policiales. El objetivo es proporcionar una información más precisa sobre crímenes en curso de manera de hacer posible una respuesta más rápida de la policía.

El sistema se ha ya implementado en el área de San Francisco, Chicago y Washington DC. Su proliferación es el resultado de un cabildeo agresivo; incluso el Comisionado Bratton, según su perfil en la página web del Aspen Institute, ha sido parte del consejo de administración de SST, el fabricante de ShotSpotter.

La exactitud de los datos proporcionados por ShotSpotter es discutible. En 2013, un estudio realizado por el Departamento de Policía del condado de Suffolk determinó que el éxito del sistema no pasaba del 7% de los casos examinados. Los fabricantes y el NYPD insisten en que ShotSpotter está diseñado para detectar solamente disparos, pero organizaciones de libertades civiles sostienen que esos sensores son capaces de grabar conversaciones privadas de la calle, lo que representa una violación de los derechos constitucionales en comunidades pobres y marginadas.

Por otra parte, el debate en torno a la implementación de ShotSpotter desvía la atención de problemas más graves, como la baja cantidad de los reportes de delitos en zonas urbanas de bajos ingresos. La brutalidad policial endémica, expuesta de manera dramática en Baltimore, Ferguson y Staten Island, ha generado la desconfianza de las comunidades negras y latinas hacia la policía. Esa desconfianza hace que mucha gente en estas comunidades no contacte a la policía cuando ocurre un delito porque piensan que, o bien la policía no vendrá, o bien vendrá y empeorará las cosas.

Mediante el uso de estos intrusivos  sistemas de detección acústica, el NYPD privilegia objetivos de corto plazo por sobre una estrategia que ataque la raíz del problema. Las autoridades deben en cambio comprometerse con la comunidad y abordar las causas profundas de esa trágica desconfianza.