Más niños mueren arrollados en las calles de NYC

Entre 2003 a 2012 fallecieron más de 100 menores de entre 1 a 12 años

La trágica muerte de un menor de 12 años ocurrida el miércoles cuando fue embestido por un taxista en el sector de Hamilton Heights, en Harlem, se suma a las estadísticas dadas a conocer esta semana por el Departamento de Salud, que indican que los accidentes de tránsito son la primera causa de lesiones y muertes de niños en la ciudad.

De acuerdo al reporte, entre 2003 a 2012 murieron más de 100 menores de entre 1 a 12 años por heridas relacionadas a accidentes vehículares. Un número desproporcionado de estas lesiones se registraron entre niños de color y que viven en vecindarios de elevada pobreza.

En el caso del fatal accidente ocurrido el miércoles el informe de la Policía indica que el menor Ervi Secundino fue atropellado alrededor de las 3:30 p.m. tras saltar un separador en la mitad del Adam Clayton Powell Boulevard cerca de la calle 150, y correr sin tener la señal de la luz para hacerlo.

Hasta el momento el caso continúa bajo investigación y el conductor no ha sido acusado de ningún cargo.

Y es precisamente el enseñar a los niños a que deben cruzar las calles en las secciones designadas para este propósito, lo que figura como una de las principales recomendaciones que se hace en el reporte y cuya tarea recae en los padres, maestros y proveedores de salud. Obedecer las señales de tráfico y mirar a ambos lados de la vía antes de cruzarla también forman parte de la lista de medidas preventivas.

La comisionada de salud Mary Bassett indicó que, “entendiendo el tipo de heridas que producen la muerte y cómo estas afectan desproporcionadamente a una población en específico, nos ayuda a guiar nuestros esfuerzos, tanto en prevenir futuros accidentes como en reducir estas disparidades”.

Para reducir el número de muertes por accidentes de tránsito, como parte del programa Visión Cero del alcalde Bill de Blasio se ha implementado un número de iniciativas como la reducir el límite de velocidad e incrementar el número de cámaras de seguridad que detectan la velocidad en las zonas escolares.