Medicinas que marean

Y opciones más seguras que puedes probar en su lugar
Medicinas que marean
Consulta con tu médico si es posible hacer algún cambio con los medicamentos que te marean.
Foto: Consumer Reports


Sentirse mareado o aturdido es un efecto secundario de muchas medicinas comunes y puede ser peligroso porque puede provocarte caídas y lesiones. Las caídas en general son una de las principales causas de lesiones; envían a millones de personas a la sala de emergencias todos los años y provocan más de 25,000 muertes, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades.

Se ha hallado en investigaciones que mientras más medicinas tomas, más probable es que tengas una caída. Pero, ¿qué puedes hacer? Estás tomando las medicinas porque las necesitas. Resulta ser que la gente responde de maneras diferentes a los distintos medicamentos, así que si uno te marea, otro podría no hacerlo, según investigadores de la Escuela de Medicina de Chicago.

O podrías reducir la dosis, pero, sobra decir, únicamente con la aprobación de tu médico.

He aquí algunos medicamentos comunes que pueden provocar mareos (todos requieren receta, a menos que se indique lo contrario), junto con lo que podrías considerar probar en su lugar. Si no ves el medicamento que tomas aquí pero te has sentido mareado, revisa la información del medicamento que te fue dado por el farmacéutico o pregúntale a tu médico si tu medicamento podría ser la causa. (Importante: Si tú o alguien con quien estás experimenta mareo junto con dolor de pecho, palpitaciones del corazón y dificultades para respirar, debilidad en brazos o piernas, convulsiones o desmayos, llama a una ambulancia de inmediato).

Antidepresivos

Se utilizan para: La depresión y la ansiedad.

Ejemplos: Fluoxetina (Prozac) y trazodona (Desyrel).

Qué probar en su lugar: La terapia o la psicoterapia a menudo pueden ayudar. Pero no dejes de tomar antidepresivos, o cualquier medicamento con receta, sin la aprobación de tu médico.

Anticonvulsivos

Se utilizan para: El trastorno bipolar, la neuropatía diabética, la epilepsia y la fibromialgia.

Ejemplos:  Divalproex (Depakote), gabapentina (Neurontin) y pregabalina (Lyrica).

Qué probar en su lugar: Si tienes epilepsia, lo mejor es seguir tomando tus medicinas y preguntarle al médico si necesitas una revisión de los niveles de medicación, un ajuste de la programación de tus dosis o un medicamento distinto. Pero no hay mucha evidencia de que los antiepilépticos ayuden con las otras afecciones mencionadas y pueden representar riesgos serios. Habla con tu médico sobre otras opciones que pueden ser más seguras y funcionar mejor.

Medicamentos para la presión arterial

Se utilizan para: La hipertensión.

Ejemplos: Todos los medicamentos que se usan para tratar esta afección, lo que incluye los inhibidores ECA (ACE inhibitors) como el lisinopril (Zestril), betabloqueantes como el propranolol (Inderal), diuréticos como la furosemida (Lasix) y la hidroclorotiazida y bloqueadores de canales de calcio como el nifedipino (Procardia).

Qué probar en su lugar: Bajar de peso con ejercicio y una dieta saludable, puede reducir o incluso eliminar la necesidad de los medicamentos. Si eso no reduce tu presión arterial lo suficiente, pregúntale a tu médico sobre la posibilidad de probar un medicamento distinto.

Relajantes musculares

Se utilizan para: Dolor de espalda, cabeza y cuello.

Ejemplos: Ciclobenzaprina (Amrix) y metaxolona (Skelaxin).

Qué probar en su lugar: Hay poca evidencia de que esos medicamentos funcionen, así que prueba primero terapias que no involucran medicamentos, como una almohadilla térmica, ejercicio, biorretroalimentación, terapia física, relajación progresiva, masajes y yoga. También puede ser buena idea probar un analgésico de venta libre, como el ibuprofeno (Advil y genéricos) o naproxeno (Aleve y genéricos). Estas medicinas también se han asociado con mareos, pero son poco comunes.

Analgésicos

Se utilizan para: El dolor.

Ejemplos:  La hidrocodona (un opioide) y el ibuprofeno y naproxeno de venta libre.

Qué probar en su lugar: Para el dolor del día a día, prueba el acetaminofeno (Tylenol y genéricos).

Pastillas para dormir

Se utilizan para: El insomnio.

Ejemplos: Difenhidramina (Benadryl, Unisom, Sominex), temazepam (Restoril), eszopiclona (Lunesta) y zolpidem (Ambien).

Qué probar en su lugar: Un tipo de terapia de conversación llamada terapia cognitiva conductual puede funcionar igual de bien o incluso mejor que las pastillas para dormir. También puedes intentar mejorar tu sueño evitando la cafeína después de la cena y apagando computadoras y televisiones una hora antes de irte a dormir.

Nitroglicerina

Se utiliza para: La angina (dolor de pecho).

Qué probar en su lugar: No existe ningún sustituto para la nitroglicerina pero puedes reducir el riesgo de mareos sentándote antes de tomarla y permaneciendo sentado hasta por 5 minutos, según nuestro asesor médico en jefe, el doctor Marvin M. Lipman.