El drama legal por los alivios migratorios avanza hacia la Corte Suprema  

Mientras los cerca de cinco millones de indocumentados que se beneficiarían de DAPA y DACA quedan en el limbo
El drama legal por los alivios migratorios avanza hacia la Corte Suprema   
Millones de personas esperan que se apruebe una reforma migratoria integral.

Washington.- Las continuas demoras en la puesta en marcha de los alivios migratorios no solo dejan la puerta abierta a un litigio ante el Tribunal Supremo sino que sirven como un renovado llamado a la acción del movimiento proinmigrante en Estados Unidos.

El consenso entre activistas y observadores es que el fallo de este martes del quinto circuito de apelaciones no debe sorprender a nadie porque se trata de uno de los más conservadores en el país.

El fallo de 2-1 estuvo liderado por dos jueces designados por presidentes republicanos, Jerry Smith y Jennifer Elrod, que desde la minoría también respaldaron una ley anti-inmigrante en 2013.

El tercer juez, Stephen Higginson, designado por el presidente Barack Obama, respaldó las acciones ejecutivas.

En todo caso, el fallo solo mantiene en limbo a los cerca de cinco millones de indocumentados que se beneficiarían de los alivios migratorios, ahora frenados en los tribunales.

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Posible escenario en el Tribunal Supremo

La Administración Obama tiene un abanico de opciones legales mientras el quinto tribunal analiza, a partir de la primera semana de julio, los méritos del fallo del juez federal Andrew Hanen, que en 123 páginas frenó los alivios migratorios en febrero pasado.

El gobierno federal puede apelar el fallo de este martes ante todos los jueces del tribunal en Louisiana.

También puede recurrir al Tribunal Supremo, compuesto en su mayoría por jueces conservadores pero donde tampoco se sabe a ciencia cierta el desenlace de este drama legal.

En junio de 2012, el Tribunal Supremo eliminó partes clave de la controvertida ley SB1070 de Arizona, pero dejó en efecto una  cláusula que permite a la policía verificar el estatus migratorio de quienes sospeche que son indocumentados en ese estado.

De vuelta a las calles

Activistas y expertos consultados por este diario coincidieron en que esta demora, al final, solo deja a perdedores en ambos lados del debate migratorio.

“Acá tenemos una crisis que requiere acción inmediata, porque lo más seguro es que esto no sea un revés temporal, sino un freno permanente. Tenemos que salir a las calles”, dijo Salvador Sánchez, profesor del Colegio Universitario del Distrito de Los Angeles (California).

Según Sánchez, acciones concretas del movimiento proinmigrante podrían incluir “protestas callejeras, un boicot en las urnas en 2016, y cualquier cosa que realce la urgencia de este asunto”.

“El buscar a culpables no nos ayuda: los republicanos saben que la mayoría de los latinos no vota por ellos… no podemos estar esperando a ver qué decide el Tribunal Supremo, donde también hay conservadores que bien podrían respaldar el fallo de hoy”, advirtió Sánchez.

Para Salvador Sarmiento, activista de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), una lección que ha quedado clara es que la “migra” solo ha crecido a pasos agigantados en los últimos diez años y que, frente a la represión de los indocumentados, “es necesario luchar en todos los niveles del gobierno”.

“Esto no se va a resolver rápido. Tenemos que mantener la presión política para frenar las deportaciones”, subrayó.
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Demoras en clima politizado

Marshall Fitz, vicepresidente para asuntos de Inmigración del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), dijo en un comunicado que este fallo ha logrado, por el momento, “preservar la inestabilidad económica y social de millones de individuos, familias y comunidades en todo el país”.

El mensaje inequívoco al mantener la disfunción actual del sistema de inmigración es que los inmigrantes no son bienvenidos en EEUU, aunque ese rechazo venga acompañado de la pérdida de millones de dólares para la creación de empleos y aumento salarial para todos los estadounidenses.

Los alivios migratorios también han acaparado la atención de los precandidatos presidenciales para los comicios de 2016.
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Los senadores republicanos Ted Cruz, de Texas, y Marco Rubio, de Florida, ya se han pronunciado en contra de los alivios migratorios, pese a que esa postura podría dificultarles el apoyo de los votantes hispanos.

Junto a Cruz y Rubio, otro posible precandidato presidencial, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, figura entre más de un centenar de figuras del Partido Republicano que apoyan el bloqueo de los alivios migratorios, porque consideran que Obama ha abusado de sus poderes ejecutivos.

Pero la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, considera que Obama solo ha echado mano del precedente legal de sus antecesores en los últimos 50 años para tomar medidas ejecutivas, incluyendo los republicanos Ronald Reagan y George H. W. Bush.