Si tiene varicela, esto es lo que debes hacer

Que un pequeño se contagie de varicela es prácticamente inevitable, pero sí puede tomar algunas medidas para disminuir sus molestias
Si tiene varicela, esto es lo que debes hacer
La mejor manera de combatir la varicela es a través de la vacunación.
Foto: Shutterstock

Hay padres de familia que, cuando uno de sus hijos enferma de varicela, piensan que lo mejor es que entre en contacto con sus hermanos para provocar el contagio, ya que es una afección que sólo se presenta una ocasión en la vida.

No obstante, es necesario tener en cuenta que, aunque se trata de casos muy raros, hay pequeños previamente sanos que pueden tener un curso no tan afortunado y de alto riesgo por complicaciones de varicela, que incluyen desde infecciones en la piel, leves o severas, hasta encefalitis o choque tóxico.

Contagio y síntomas

Mercedes Macías Parra, infectóloga pediatra e investigadora, explica que la varicela es una infección viral que se contagia por contacto directo o a través de secreciones respiratorias diseminadas en el aire: “Cuando un pequeño se ha contagiado, hay un 90% de probabilidades de que los hermanos y primos, que usualmente tienen convivencia cercana con él, también se infecten”.

La especialista revela que es muy rara la sintomatología previa a la manifestación de la infección a través de las vesículas: “Puede haber malestar general o gripa leve, pero no son una constante. La varicela no tiene por lo regular síntomas iniciales que preceden al desarrollo de una enfermedad, como puede ocurrir con otros padecimientos infecciosos, como el sarampión, que tiene signos y molestias previos severos”.

Macías explica que este padecimiento se presenta básicamente en niños y se caracteriza por la aparición primaria de puntos rojos, que después se convierten en vesículas y pueden abarcar desde el cuero cabelludo hasta los pies.

La principal molestia durante el curso de la enfermedad es la comezón que producen estas erupciones y comenta que hay que evitar que el paciente se rasque, porque puede provocar que se infecten. Recomienda entonces el baño diario, así como mantener la piel limpia, seca y la aplicación de alguna loción que ayude a disminuir la comezón; es muy importante no usar ninguna otra sustancia, ni cubrir las lesiones.

El curso natural de la enfermedad

La infección es transmisible desde los cinco días anteriores a la aparición de las erupciones y hasta que desaparezca la última; mientras haya vesículas que no hayan hecho costra, el niño es proclive a esparcir el contagio. Cuando un pequeño se ha infectado, pasan entre 14 y 21 días a partir del contagio para que la afección presente su manifestación primaria.

Durante la convalecencia del pequeño puede haber fiebre elevada de 102°F o más, y la severidad del cuadro es muy variable por lo que la experta afirma que “hay niños a los que les salen 8 o 10 vesículas y eso es todo, pero hay pequeños que las tienen incluso en los párpados y hay otros que tienen un ataque muy importante, por lo que es fundamental que el pediatra determine si es necesario administrar el antiviral para manejar la severidad del cuadro clínico y además, si se requiere, prescribir medicamentos para controlar la fiebre”.

La única forma de defensa ante este padecimiento es la vacuna, la cual debe aplicarse a partir del primer año de edad: “Si hay un niño que se contagió en la escuela, los hermanos pueden recibir la inmunización dentro de los tres días posteriores al contacto. En la mayoría de los casos se puede evitar que la enfermedad se manifieste y, si se presenta, será de manera muy leve, con menos del 50% de vesículas”.

No obstante es una enfermedad considerada benigna, es importante acudir al pediatra y seguir al pie de la letra las recomendaciones del médico en lo que toca a la aplicación de las vacunas, medidas de higiene y prevención.

Colaboración Fundación Teletón
“Sé responsable de tu destino”
celeste@teleton.org.mx