Hillary Clinton: ¿Cuál es su posición en cuanto a las opciones escolares?

Hillary Clinton: ¿Cuál es su posición en cuanto a las opciones escolares?
La opción escolar es de vital importancia para millones de niños -especialmente las minorías en la ciudad– que están atrapados en sistemas escolares de bajo rendimiento crónico. /MARIELA LOMBARD

Hillary Clinton dio inicio a su campaña presidencial, por segunda vez, el pasado sábado en Roosevelt Island. Ella utilizó esta oportunidad para “exponer su punto de vista sobre los desafíos que enfrenta este país y su visión e ideas para mover el país hacia adelante”.

Hablando de parte de millones de familias hispanas en los Estados Unidos, fue decepcionante ver que las opciones escolares no fueran parte de esas ideas.

La opción escolar es una manera de acercarse a la educación de forma que empodere a los padres y estudiantes. Es de vital importancia para millones de niños — especialmente las minorías en la ciudad – que están atrapados en sistemas escolares de bajo rendimiento crónico. Ellos necesitan desesperadamente una manera de salir de este sistema que no funciona, y merecen una educación que es vital para prosperar en la economía del siglo 21.

La opción escolar ofrece esas oportunidades. Hasta el momento, Clinton no ha dicho mucho acerca de las políticas de opciones escolares, pero cuando si ha dicho algo, sus opiniones no han sido alentadoras.

Esto debería ser una decisión fácil para cualquier candidato presidencial comprometido a dar a nuestros hijos la mejor oportunidad de ser exitosos, sobre todo teniendo en cuenta su abrumador historial de éxito. La opción escolar ha demostrado en repetidas ocasiones ser una herramienta eficaz para el cierre de la brecha educativa entre las minorías y blancos, estudiantes no-hispanos.

La comunidad hispana tiene mucho en juego en este debate. Alrededor de 40 por ciento de los estudiantes de las escuelas públicas de la Ciudad de Nueva York son hispanos y el 13 por ciento están aprendiendo el idioma inglés. Estas dos poblaciones a menudo se superponen y se benefician más de las opciones escolares. Un estudio de la Universidad de Stanford encontró que estos estudiantes reciben el equivalente de aprendizaje de meses adicionales de educación en las escuelas chárter de lo que reciben en las escuelas públicas tradicionales.

No es necesario ir muy lejos para ver la evidencia de cómo la opción escolar ayuda a las comunidades de escasos recursos. Success Academy Charter Schools (con sede en la ciudad de Nueva York), con una población estudiantil de minorías en su mayoría, recientemente publicó impresionantes tasas de aprobación en los exámenes estandarizados, sobre todo en comparación con las escuelas públicas tradicionales de la ciudad.

Logros como estos han creado una enorme demanda de las escuelas chárter. La asistencia a las escuelas chárter de Brooklyn se ha triplicado desde 2010. En total, el 24 por ciento de los estudiantes en los cinco condados asisten a escuelas chárter.

Las escuelas chárter son sólo una de las muchas alternativas que la opción escolar hace posible. El gobernador Cuomo, por ejemplo, está abogando por becas de crédito fiscal que hacen más fácil para las familias de bajos ingresos asistir a escuelas parroquiales o privadas, a las que de hecho el 19 por ciento de los estudiantes de Nueva York asisten.

Los neoyorquinos están listos para opciones escolares, también. Una encuesta de Quinnipiac publicada a principios de este mes mostró que más del 70 por ciento de los neoyorquinos apoya vales para escuelas privadas, mientras que más de la mitad apoya la ampliación de las escuelas chárter.

Pero el obstáculo para la opción escolar no es la opinión pública o la falta de resultados — son los políticos y los poderosos sindicatos de maestros que ven la opción escolar como una amenaza.

El estado de Nueva York, por ejemplo, pone un límite en el número de escuelas chárter que pueden operar. Además de eso, el Departamento de Educación estatal debe aprobar las solicitudes de escuelas chárter. El mismo rechazó todas las aplicaciones durante el más reciente período de inscripción abierta. A nivel de ciudad, el alcalde Bill de Blasio ha hecho clara su oposición a las escuelas chárter desde que asumió el cargo.

La propia Clinton ha expresado oposición a la opción escolar. Durante su primera carrera por escaño en el Senado de Nueva York, afirmó que los vales son un “sifón de dólares” fuera de las escuelas públicas.

Sin embargo, los estudios han encontrado que la financiación de la escuela pública por alumno en realidad aumenta cuando las alternativas están presentes. El Instituto de Manhattan también muestra que el rendimiento de las escuelas públicas mejora con la opción escolar, ya que las escuelas compiten para ofrecer educación de mejor calidad.

Hillary Clinton con frecuencia dice – y lo recalca en su discurso de postulación — que ella quiere ser una campeona para todos los americanos. En el contexto de la educación, eso significa abogar por los niños que están atrapados en escuelas deficientes y ofrecerles una salida. ¿Estará Clinton con ellos, o continuará apoyando el statu quo?