Editorial: Hay que proteger la casa

Hay también un sector de la jerarquía católica estadounidense incómoda con la encíclica, a pesar que dos Papas anteriores ya hayan tocado el tema previamente

Guía de Regalos

ENGLISH VERSION
Hay que cuidar la casa y con ella a todos sus habitantes, esta es una responsabilidad que en menor y mayor medida nos toca todos. Este es parte del mensaje del Papa Francisco al dar a conocer la encíclica Laudato Si sobre el medio ambiente, que lleva un mensaje ecológico a todos los rincones del mundo, al convertir la protección de la Tierra en una prioridad de la Iglesia Católica.

El documento a lo largo de sus 190 páginas reune conceptos cientificos ya establecidos, habla de la responsabilidad humana en el cambio de clima, enlaza el impacto que la destrucción del medio ambiente con la pobreza en el mundo y pide acciones concretas a los países desarrollados para combatir el calentamiento global. Durante la presentación de la encíclica se explicó adecuadamente que el Papa habla como pastor y no como científico ni político.

No obstante, despertó una tormenta política, especialmente en nuestro país en que el debate sobre el medio ambiente es eminentemente político por los intereses económicos de la industria energética como el carbón y el petróleo. Para ellos y sus defensores conservadores, esta es otra prueba de un Papa izquierdista, opuesto al progreso y bajo la influencia de los alarmistas de la Naciones Unidas.

Hay también un sector de la jerarquía católica estadounidense incómoda con la encíclica, a pesar que dos Papas anteriores ya hayan tocado el tema previamente. La cercanía de la iglesia con grupos conservadores en cuestiones en el aborto y casamiento gay, también le habría contagiado el escepticismo sobre el cambio de clima y el papel del hombre en el.

La división entre alarmistas y negadores del cambio de clima es una manera de crear dos puntos de vista iguales en una tema sin resolver, lo cual es falso. El cambio de clima, el efecto invernadero, el impacto del dióxido de carbono y el derretimiento de los polos son realidades estudiadas y los científicos -excepto una minoría cuestionable- están convencidos que las actividades humanas son responsables de ello.

Por mucho tiempo se dijo que la Creación estaba a la disposición del Hombre para su uso. Esto también implica una responsabilidad de administrar sabiamente los recursos naturales para todos. Esto no es política ni ciencia, es sentido común.