Corte Suprema propina revés a la lucha contra la pena de muerte

Avala el uso de un polémico sedante en inyecciones letales
Corte Suprema propina revés a la lucha contra la pena de muerte

Propinando un fuerte revés al movimiento para poner fin a la pena de muerte en Estados Unidos, la Suprema Corte avaló este lunes la legalidad de las inyecciones letales con midazolam, un polémico sedante que en 2014 falló en tres ocasiones y provocó un sufrimiento prolongado a los presos a quienes se les suministró.

Con este fallo dividido de 5-4, el máximo tribunal reactiva el avance de la “fila de la muerte” donde, a principio de este año había 3,109 presos.

Estados como Oklahoma, Florida y Ohio que habían suspendido desde enero pasado la aplicación de la inyección letal en enero pasado podrán reanudarla, mientras que otros, como California, se ven obligados por un acuerdo legal a revisar su proceso para acelarar las ejecuciones suspendidas.

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Alabama, Virginia, Louisiana o Kentucky tienen ahora luz verde para utilizar el sedante midazolam por primera vez.

Los demandantes, tres presos de Oklahoma cuya ejecución era inminente a principios de este año, argumentaron que el uso del midazolam viola la Octava Enmienda de la Constitución de EEUU, que protege a los ciudadanos de “castigos crueles o inusuales”.

El caso se orginó tras la ejecución en abril de 2014 de Clayton Lockett en Oklahoma, un preso que agonizó durante 43 minutos después de que le suministraran una inyección defectuosa y cuyo casó suscitó mucha polémica en el país. Otras dos ejecuciones en Arizona y Ohio tuvieron características parecidas.

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Los estados empezaron a utilizar este sedante en 2013, cuando los proveedores europeos de componentes para la inyección legal se negaron a seguir vendiendo sus productos con ese fin.

Con esta decisión, el Supremo abre la puerta a que Oklahoma ejecute a Richard Glossip, John Grant y Benjamin Cole, los presos que interpusieron la demanda. El cuarto preso de la demanda, Charles Warner, recibió un inyección letal en enero, una semana antes de que el Supremo dictara la suspensión de las ejecuciones a la espera del fallo.

Otros estados como Texas y Missouri, los que más aplican la pena capital, usan pentobarbital como sedante, un componente que hasta la fecha no ha dado problemas pero que el resto no ha sido capaz de conseguir.

Estados Unidos ejecutó a 35 personas en 2014, todos con la inyección letal.

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¿Se reanudarán las ejecuciones en California?

A principio de este mes el Departamento de Correccionales de California y familiares de víctimas de asesinato llegaron a un acuerdo extrajuicial,presentado en la Corte Superior del Condado de Sacramento, que conectó el procedimiento de ejecución de California a este fallo, para resolver una demanda que exigía al estado el adoptar más rápidamente un nuevo proceso para ejecutar a presos condenados.

California no ha realizado ninguna ejecución desde 2006.

El departamento ha dicho que el desarrollo de las nuevas regulaciones ha sido lento debido a la escasez de la droga usada para la ejecución a nivel nacional, el acuerdo requiere que el estado adopte nuevas regulaciones dentro los siguientes 120 días posteriores al fallo de la Corte Suprema.

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Las políticas actuales de California establecen el uso de una serie de tres drogas para la ejecución. Pero la demanda de las víctimas, representadas por Criminal Justice Legal Foundation, cita un fallo de 2006 emitido por un juez federal señala que el estado podría resumir las ejecuciones si empieza un proceso que solo usa barbitúricos.

En este momento hay 749 personas condenadas a muerte en California, 17 de los cuales ya han agotado sus apelaciones y serían elegibles a la ejecución cuando se apruebe un nuevo método. Si esto llega a pasar, California se convertiría en líder de ejecuciones en la nación.