Robinson Canó: Defensor frontal de Alex Rodríguez

Robinson Canó en entrevista con El Diario habla de su desencuentro con los Yankees y destaca a Dellin Betances

Un asunto de tiempo y espacio. También de aptitud y motivación. Robinson Canó de paso por Nueva York con los Marineros de visita en el Yankee Stadium para cumplir una cita plagada de sentimientos encontrados en los que se mezclan los buenos recuerdos de su pasado en El Bronx con el sinsabor de su adiós hace dos años.

Un cruce de caminos con viejos compañeros de otras batallas y un cara a cara con la duda frente a un público que divide afectos. Un sector de la tribuna que lo aplaude y otro que lo abuchea porque ya no lo quiere como antes.
Una vuelta a casa de Robby Canó para dejar la impronta de lo que mejor le conocen en el béisbol: dueño de uno de los mejores swings zurdos de toda la pelota.

Ya había atendido a El Diario y le seguimos para ver si su promesa de reacción empezaba a marcar diferencias y para saber si era cierto que jugar contra los Yankees en Nueva York podría ser divertido.

Y lo fue. Robby echó mano de su memoria y en la tarde del sábado se despachó con dos jonrones frente a su compatriota Michael Pineda, para remolcar cuatro carreras en el triunfo de Marineros 4-3 sobre los Yankees.
Buena memoria y buenos recuerdos en un parque que siempre le fue benévolo. Para él y para todos los zurdos.

En 2009 cuando Canó y todos los Yankees de entonces inauguraron su nueva casa, Canó bateó 25 bombazos, su mejor número hasta entonces, y desde ahí agregó 29 (2010), 28 (2011), 33 (2012) y 27 (2013).

En 2014, ya con Marineros, bateó en el temido Safeco Field y apenitas llegó a 14 jonrones.

Amable y distendido, como si el paso del tiempo ya hubiera curado aque mal de amor y desamor tan latente en su primer regreso a Nueva York, empezamos a conversar.

Lo primero es la salud. Nos llega el ‘feedback’ de que su salud no es óptima. ¿Qué hay de eso?

-Ya va todo mucho mejor y vamos mejorando que es lo más importante…. y saber que puedo concentrarme en jugar pelota y ayudar a mi equipo.

Acaba de pasar el Juego de Estrellas. Usted ha estado seis veces… cinco de ellas seguidas. ¿Hay nostalgia o tristeza por no llegar esta vez?

-No es nostalgia, yo diría que Dios sabe lo que hace. A ver como te explico… en verdad no puedo ser tan inconforme… fui 5 años corridos… Dios sabe porque las cosas pasan.

Queda mucha pelota…

-Sí, queda mucha pelota y a lo mejor Dios me tiene algo mejor en el camino.

El receso del All Star suele ser un punto de corte y de reflexión cada año en la temporada. ¿Qué tiene que hacer Robinson Canó para mejorar la marcha de Marineros?

-Yo diría que la primera mitad no hicimos un buen trabajo como todo el mundo sabe… no bateamos con gente en posición anotadora creo que es lo único que nos falta para mejorar en la segunda mitad. Ese es el factor clave y es lo que tenemos que hacer incluyéndome a mi, para mejorar también.

Para esta temporada Seattle invirtió en poder y llegó Nelson Cruz, pero el equipo pelea muy abajo… Junto a Oakland por el último lugar divisional. ¿Qué es lo que pasa?

– Yo creo que, en parte, lo que pasa es que no hemos podido montar una buena racha… como lo ha hecho Anaheim (Angels) o Astros… que ganan ocho o diez juegos seguidos y se ponen arriba de otros. Con todo eso estamos a sietejuegos del primero.

También se puede caer Astros. Han jugado enorme, pero se pueden caer…

-Yo no pienso en que caigan otros, pienso en que tenemos que ganar nosotros… No importa que otros se caigan si nosotros no hacemos nuestro trabajo, si no jugamos la pelota que nos cambie la marcha como equipo.

Y lo primero es pasar a jugar por arriba de .500

-Exacto… pasa cualquier cosa y es clave ganarle a los miembros de la División de nosotros que con esos es que estamos peleando.

Robby, acá bateaba segundo entre Jeter y A-Rod, en Seattle batea entre Jackson y Nelson Cruz. ¿Eso que diferencias marca?

-Bueno, claro que es bastante distinto. Tener un jugador del calibre de Jeter o Alex… Tu sabes son jugadores del Salón de la Fama…con un gran nivel… Yo cuando llegué ya tenía un nivel de conocimiento del juego. Y Cómo te explico… Aquí estoy con muchachos jóvenes que tienen un gran talento, un gran futuro por delante que Dios los bendiga a todos, se que allí tenemos futuras superestrellas.

Pero falta aprendizaje…

-Yo diría que falta tiempo…porque cuando yo vine a jugar con Jeter y Alex ya era un jugador con diez años en Grandes Ligas … No es lo mismo tener dos o tres años que tener diez… son siete de diferencia. Ellos son dos jugadores que me enseñaron muchísimo y yo aprendí mucho a su lado.

A propósito de Jeter y A-Rod. Le tocó a usted a distancia el año de la despedida de Jeter y la ‘resurrección’ de Alex. ¿qué piensa de eso?

-¿Cómo te digo…? Yo diría que lo de Jeter fue todo como una película. Debe ser uno de cada millón por su trayectoria y por la manera como terminó su carrera.

¿Y el caso de Alex?

Para mi eso es una gran satisfacción… es como si fuera yo mismo. Fue mi compañero y es mi amigo. Crecí con Alex… Fueron muchos años juntos… Me ayudó muchísimo y siempre hemos mantenido esa comunicación y la verdad es que verlo de nuevo haciendo su trabajo yo la verdad me siento bastante contento.

Aún en Yankees quedan muchos con la camiseta de Robby Cano. Unos allí gritan ‘vamos Robby’ y otros dicen ‘Canó nos dejó… nos abandonó…’

-Yo entiendo que esto es un juego… ya no pertenezco al equipo de los Yankees y creo que el fanático tiene su libre albedrío. Tu no le reclamas ¿por qué no me aplaudes o por qué me abucheas…? El fanático tiene ese derecho y yo siempre voy a vivir agradecido por el trato que me dieron cuando estuve aquí.

El fanático dominicano es seguidor de sus peloteros más que de un equipo. Acá vimos a gente aplaudir a Red Sox porque estaban Pedro, Manny y David. ¿Eso es en toda parte?

-Yo diría que sí. Nosotros los dominicanos seguimos nuestras raíces… nuestros jugadores. Al igual que uno como jugador siempre quiere que le vaya bien a los dominicanos donde quiera que estén. Yo estoy super agradecido y orgulloso de ser dominicano.

Ahora oímos de Dellin Betances, Yordano Ventura, Jeurys Familia, Juan Lagares, Nolan Arenado… ¿Hay un cambio en la cartelera de Dominicana?

Sí… hay nuevos nombres y me hace sentir orgulloso de ver cómo cada día nos vamos expandiendo y la clase de trabajo que hacemos.

Se dijo que usted pidió a los Yankees 10 años y 300 millones…¿Eso es verdad?

En realidad no pedimos diez años ni 300 millones. Ya sabes que hubo mucha especulación con todo eso, simplemente se negoció como con cualquier otro equipo.

Después del deporte prevalece el negocio…

-Así mismo es. Igual cuando no te quiere un equipo te dicen que no hay trabajo y ¿qué haces? Te vas.

¿Qué opción le da esta vez a los Yankees?

-Están primeros en su División y tienen mucha chance con grandes peloteros.

A los dominicanos ¿qué les decimos?

-Que nos sigan apoyando… no sólo como me han apoyado a mi, sino a todos los latinos de las Grandes Ligas.

¿Qué es hace la fundación de Canó… qué hace?

-La fundación empezó como una organización sin fines de lucro para ayudar a diferentes personas de escasos recursos en casos de operaciones de corazón… de cáncer… y otros males pero ahora nos estamos enfocando más en apoyar la educación… en apoyar a los jóvenes para que avancen en su educación.

¿La fundación desarrolla su proyecto acá o en Dominicana?

Más en Dominicana y gracias a Dios hemos podido ayudar a la gente y eso nos da una gran satisfacción no sólo para mi sino para las personas que nos siguen y en especial para mi familia.

Cuando un pelotero llega a estrella siempre queda la inquetud sobre lo que le devuelve a su tierra… a su país.

-Estoy de acuerdo contigo en que es algo en lo que todos debemos ayudar… todos debemos recordar de dónde venimos y quiénes fuimos y quiénes somos. En mi caso casi todo lo de mi fundación va a mi pueblo, San Pedro de Macorís. Ahora estamos construyendo la primera escuela… en mi pueblo, en uno de los barrios más pobres donde los padres no pueden mandar a los niños a las escuela…donde hay tantos padres que no tienen como comprar libros… uniformes. La idea es que esos niños puedan asistir a la escuela sin ningún problema.

¿Robby para ayudar en la pelota… construyen canchitas, se regalan cosas?

Estamos iniciando con las escuelas… queremos ver la primera y avanzar año con año… Y por supuesto que cada escuela tendrá su campo de recreación, pero lo más importante es la educación… queremos trabajar por una buena educación.

Hay deportistas que tienen ciertas cábalas… me han dicho que como llevas el número 22 quieres construir 22 escuelas.

-A ver… el 22 fue el primer número que me dieron… y lo tomé porque es mi fecha de nacimiento (22 de octubre) luego cambié al 24 y como no se puede utilizar en Seattle (por Griffey Jr.), entonces volví al 22.