Sandra Harris, un referente de servicio a la comunidad

Sandra Harris, un referente de servicio a la comunidad
Dominicana Sandra Harris.

“Aquí hay mucho qué hacer”, dice Sandra Harris. Aquí, es en Washington Heights la comunidad donde ella fue recibida como inmigrante hace casi 40 años y donde se siente tan comprometida a ayudar.
Sandra ocupa un puesto clave en la Universidad de Columbia: es Vicepresidenta de Asuntos Gubernamentales y Comunitarios y su oficina es parte del centro médico, donde no solo se prestan servicios de salud primarios y hospitalarios sino además se realizan investigaciones y avances médicos de nivel global.
Mantiene el orgullo por sus raíces dominicanas y tiene una larga trayectoria en trabajos vinculados directamente con el trabajo social y las negociaciones, su pasión.
En entrevista con El Diario, Sandra Harris compartió detalles de su historia familiar, del gran esfuerzo que hicieron sus padres, Élida Santana y Rubén Harris, al emigrar de Quisqueya entre 1966 y 1968, buscando un mejor futuro para sus cuatro hijos.
Don Rubén, quien se había desempeñado en el sector sindical, encontró trabajo en la cadena de hoteles Howard/Johnson. “Mi mamá trabajó en el corredor de factorías de Broadway Lafayette y en ese entonces había leyes migratorias que permitían a los padres de hijos americanos acceder a la ciudadanía. Entonces nació mi hermano menor y así pudieron legalizarse y traernos a nosotros”, recuerda.
Durante ocho años, los hijos del matrimonio quedaron a cargo de la abuela materna, India Santana, y fue hasta 1974 que se mudaron a Nueva York.
“Mi hermano pequeño, que hoy día es un sargento general -retirado con dos servicios en Iraq- de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, nació aquí y por medio de él toda la familia obtuvo la residencia norteamericana”, indicó.
Sandra contaba con nueve años y vino a cursar la escuela elemental. Curioso, que la escuela pública 132 tenía y tiene por nombre Juan Pablo Duarte, fundador de la República Dominicana.
“Cuando yo llegué no sabía inglés, así que me pusieron en una clase bilingüe, donde había muchos niños de Cuba y España. Teníamos una profesora, Miss Valdés, que nos ayudaba mucho. Allí estuve hasta que en 5to. Grado ya integró un grupo en inglés”.
Los lazos con la isla siempre se mantuvieron, ya que todos los años iban en diciembre y el verano, además que en casa siempre hablaban castellano.
Su interés por la profesión de servicio comunitario nació por su vida cotidiana. Sandra recuerda que siendo una adolescente bilingüe, era la designada para ayudar a traducir cuando alguien necesitaba ir al médico o hacer trámites. “Me dije, tienes el idioma, entiendes el sistema, manejas la información… debes ser intermediaria y trabajar en la comunidad”, manifestó.
En ese momento tomó conciencia, como inmigrante, que no se trata solo de “asimilar” la cultura anglosajona, sino que es importante aprender a navegar en el sistema, entender las leyes y, lo más importante, las políticas que tanto impacto tienen en la comunidad.
“Yo personalmente nunca he tenido el deseo de volver (a República Dominicana). Siento que sí puedo contribuir a mi país es en término de diálogo. ¡Aquí hay mucho qué hacer!”, exclama.
Su formación académica incluye la licenciatura en Psicología de College of Human Services- Metropolitan College of New York, un Máster en Trabajo Social de Hunter College y un Máster in Science en el área de Negociación y Resolución de Conflictos de la Universidad de Columbia. Es miembro de la American Public Health Association, la National Association of Social Workers y la Mental Health Counselor’s Association de Nueva Jersey.
Su trabajo en el norte de Manhattan comenzó hace poco más de dos décadas, en la oficina del entonces senador estatal Franz Leichter. De 1992 a 1998 trabajó en la organización Alianza Dominicana, al frente de un centro familiar enfocado en la salud mental de nuevos inmigrantes.
Posteriormente fue la directora ejecutiva de la iniciativa denominada Northern Manhattan Community Voices Collaborative, con fondos de la W.K. Kellogg Foundation y contó como contraparte la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Columbia.
Como Vicepresidenta de Asuntos gubernamentales y Comunitarios, Sandra representa a la Universidad en reuniones a nivel estatal y de la ciudad forjando colaboraciones que beneficien a la comunidad.
En su rol, de acuerdo con la página institucional, ella es responsable de mantener las relaciones entre la comunidad y la Universidad, desarrollando asociaciones y promoviendo programas conjuntos que impacten positivamente la salud y el bienestar de los habitantes del norte de Manhattan.
“La comunidad dominicana está rodeada de excelentes instituciones médicas y de servicios, por eso es necesario facilitar la colaboración”, apuntó