Identifican dos focos de producción de la enfermedad del Legionario

Se han detectado 46 casos desde el 10 de julio

NUEVA YORK – El alcalde Bill de Blasio anunció que la ciudad identificó e inició la tarea de limpieza de dos edificios que dieron positivo a la bacteria que produce la enfermedad del Legionario en el sur de El Bronx.

Aunque el miércoles el Departamento de Salud informó que se habían reportado 31 personas con la enfermedad, el alcalde dijo este jueves -en conferencia de prensa- que desde julio 10 se han detectado un total de 46 personas hospitalizadas, todas en el sur de El Bronx, con dos de los pacientes fallecidos por complicaciones con condiciones preexistentes y nueve que ya han sido dados de alta.

Los sitios que dieron positivo y que están siendo sometidos a una intensa tarea de limpieza fueron el Hospital Lincoln y el Concourse Plaza, en cuyos techos, donde están instaladas las torres de enfriamiento, fue detectada la bacteria.

“Ante todo es importante que la gente entienda que no es una enfermedad contagiosa ni se disemina por el aire y que si se trata es curable”, dijo De Blasio, al tiempo que llamó a la calma a la ciudadanía para disipar cualquier duda que haya al respecto.

La enfermedad del Legionario, es un tipo de neumonía causada por la bacteria Legionella.

De Blasio reitero que “vamos a seguir vigilantes para detectar más fuentes donde esté presente la bacteria para así garantizar la seguridad y la salud de los neoyorquinos, ademas de prestar toda la atención médica para los que se contagiaron con la enfermedad”.

Por su parte, la comisionada del Departamento de Salud, Mary Bassett, indicó que se están analizando 10 lugares más -que rodean la zona afectada- para tratar de detectar otros posibles focos.

“No hay evidencia que estos dos sitios estén relacionados con los casos ya detectados” aclaró Bassett, que urgió a la comunidad para que acuda inmediatamente a un hospital o a su doctor privado si presentan síntomas conjuntos como tos, escalofrío, fiebre alta y dolor muscular.

La comisionada instó a los neoyorquinos a que con las temperaturas altas es importante consumir líquido. “El suministro de agua de la Ciudad de Nueva York no representa ningún riesgo, por lo que la gente debe continuar sintiendo confianza en beber agua del grifo para mantenerse fresco durante este período de calor”.