La selfie que te tomas no se parece a ti…

Estudio revela que los usuarios tienden a seleccionar las selfies que menos los representan
La selfie que te tomas no se parece a ti…

Por Ramiro Rivera

Ciudad de México – Las autofotos o selfies son un reflejo de nuestra época. Aunque muchos no estén de acuerdo con esta afirmación, la realidad es que esta manera de mostrarnos al mundo, a través de las redes sociales y servicios de mensajería, es un reflejo de la forma en la que convivimos a diario por medio de internet y, por supuesto, de nosotros mismos.

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Las autofotos han alcanzado límites insospechados y de ahí la fascinación que despiertan en muchos. (Foto: Shutterstock)

Sin embargo, ¿qué sucede cuando lo que mostramos de nosotros no es precisamente nuestro retrato más fiel? Esto es lo que un grupo de investigadores de la Sociedad Británica de Psicología notó en nuevo estudio, en el que llegaron a la conclusión de que, a pesar de todo el tiempo que pasamos contemplándonos, no tenemos la menor idea de cómo nos vemos. ¿La prueba? Tendemos a seleccionar las selfies que menos se nos parecen.

Para el estudio se eligieron 130 voluntarios, los cuales grabaron un video de ellos mismos de un minuto de duración. Así mismo, descargaron 10 autofotos suyas de Facebook y las acomodaron en orden de “semejanza”. Esto es, aquellas que creyeron que se parecían más a ellos, publicó Science Daily.

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El nuevo estudio sugiere que somos malos para encontrar semejanzas de nuestra cara y los extraños lo hacen mejor. (Foto: David White)

Los investigadores enviaron los videos y las fotografías a varios extraños al azar, quienes acomodaron de nuevo las imágenes de cada persona, basándose en el video que se les mostraba de ellas. Finalmente, los especialistas corrieron todas las fotos en un test en línea de reconocimiento facial.

Los sorprendentes e incluso inquietantes resultados, mostraron que las personas desconocidas son mejores para identificarnos. “Parece contrario a la intuición que los extraños que vieron la foto de la cara de alguien por menos de un minuto fueron más fiables para juzgar semejanza”, dijo David White, profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur y autor principal del estudio, en un comunicado. “Sin embargo, a pesar de que vivimos con nuestro propio rostro, día a día, parece que el conocimiento de la propia apariencia de uno tiene un costo.”

Desde que empezaron a popularizarse, las autofotos han sido objeto de múltiples análisis y estudios que buscan encontrar las causas que se ocultan detrás de esta acción que lleva a algunos a fotografiar sus rostros de manera compulsiva.

Estudios recientes han revelado descubrimientos interesantes, como el hecho por investigadores de la Universidad del Estado de Ohio, quienes encontraron que los hombres que suben a las redes sociales una mayor cantidad de selfies, presentan un comportamiento más narcisista en comparación con otros varones. Un descubrimiento que pone en evidencia lo que ya se sabe a voces, pero que sirve como punto de partida para otras investigaciones que tienen como campo de estudio el comportamiento de las personas en un mundo digital en el que podemos compartir de todo y muchas veces preferimos que esto sea nuestro rostro.

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Actualmente, muchos estudios se interesan en el fenómeno de las selfies por el impacto que tienen estas fotos en nuestra sociedad actual. (Foto: EFE)

Los resultados del estudio sorprenden, puesto que en la actualidad pasamos tanto tiempo viendo nuestros propios rostros que nos olvidamos, objetivamente, lo que realmente parecemos e incluso llegamos al punto de odiar algunas de nuestras autofotos más precisas.

El estudio sugiere que los resultados pueden influir en la manera en la que se toman las fotografías para las licencias de manejo y pasaporte, ya que por lo general es un desconocido quien se encarga de verificar el parecido de una persona con la foto en su identificación. Sin embargo, a un nivel más simple, el estudio probablemente debería influir en la forma en la que cada persona ve sus álbumes en línea. Un ejercicio de autoconciencia que va más allá de una reflexión sobre la vanidad.