Rubi Sánchez, una joven mexicana a la vanguardia de las emprendedoras latinas

Sánchez impresionó a Obama en el “Demo Day” de la Casa Blanca y ahora busca fondos para lanzar su producto    
Rubi Sánchez, una joven mexicana a la vanguardia de las emprendedoras latinas
Foto: Maria Peña

Washington.- Dando pinitos como emprendedora, la mexicana Rubi Sánchez quiere revolucionar el cuidado de los bebés y tranquilizar a madres primerizas, con un novedoso monitor que ha granjeado elogios incluso del presidente Barack Obama.
Sánchez, cofundadora y presidenta de la empresa “Wearless Tech”, trabaja contrarreloj para conseguir fondos de inversionistas y, con suerte, sacar al mercado en enero de 2016 un monitor que, sin hacer contacto alguno con el recién nacido, pueda vigilar sus señales vitales.
En entrevista telefónica desde San Francisco (California), sede de la empresa, Sánchez explicó este jueves que los monitores convencionales “ya son cosa del pasado”, y su invento busca calmar la ansiedad de quienes se estrenan como padres de familia.
“Hemos tocado muchas puertas en busca de fondos para lanzar este producto porque creemos que va a responder al deseo de todo padre de lograr el mejor cuidado para sus bebés”, enfatizó.
Sánchez y su equipo entrevistaron a pediatras e investigadores médicos, visitaron tiendas y hospitales, y constataron el temor real de los padres de familia por el fenómeno de “muerte de cuna”, explicó.
El llamado “síndrome de muerte de bebé súbita” (SIDS, por su sigla en inglés), conocido popularmente como “muerte de cuna”, en 2013 se cobró la vida de unos 1,500 bebés y fue la causa de muerte súbita en el 45% de los casos registrados en menores de un año, según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC).
El consejo común es poner a los bebés a dormir de espalda, pero Sánchez cree que su monitor complementa la vigilancia de los padres.

“Cocoon Cam” al rescate

El monitor de Sánchez, bautizado “Cocoon Cam”, graba a través de una cámara de video inalámbrica y tecnología infrarroja, los signos vitales del bebé –como ritmo cardíaco y de respiración, y temperatura-  y envía toda esa información a los teléfonos celulares.
Qué mejor escaparate nacional para el dispositivo que el “Demo Day” del pasado 4 de agosto en la Casa Blanca, en el que emprendedores de todo Estados Unidos exhibieron sus productos ante Obama y potenciales inversionistas.
Sánchez aún saborea los elogios de Obama, quien mostró entusiasmo por el producto.
“Estábamos en el Salón Azul, el presidente nos habló y le explicamos cómo funciona Cocoon Cam. Sus hijas ya están grandes pero preguntó por qué no existía esto cuando estaban pequeñas. Fue algo muy emocionante”, recordó.
Sánchez espera que, si todo sale bien, sistemas similares a “Cocoon Cam” puedan distribuirse en clínicas y salas de urgencias y de cuidado neonatal en hospitales en todo el país.
Por ahora, su meta inmediata es conseguir los cerca de dos millones de dólares que calcula para las siguientes fases del producto, su manufactura y eventual salida al mercado.

Un club de hombres

De apenas 25 años, Sánchez vivió unos años indocumentada en San Francisco, logró legalizarse y graduarse de la prestigiosa Universidad de California en Berkeley.
Su formación multidisciplinaria en salud pública, negocios y derecho internacional la han llevado al frente de una empresa “start-up” que, con la ayuda de sus dos socios, busca abrirse espacio en un mundo de emprendedores aún dominado por hombres blancos.
“Creo que si vas a entrar en este mundo, tienes que sentirte cómodo con la incomodidad, acostumbrarte a los desafíos. Muchas de las barreras tienen que ver con el conocimiento y preparación que uno tenga, y la clave está en tener una mente abierta, porque si tienes un gran producto, se te abrirán las puertas”, observó.
Uno de los desafíos inmediatos, reconoció, es encontrar a esos “inversionistas ángeles” –o “angel funders” en inglés, una frase acuñada en 1978- que estén dispuestos a desembolsar capital para el lanzamiento de una empresa o producto.
Esta aventura empresarial ha supuesto sacrificios y frustraciones pero Sánchez se siente “afortunada” de estar rodeada de un gran equipo, que incluye a un socio que rechazó un jugoso contrato con la empresa Apple para trabajar en su proyecto.
Nacida en la Ciudad de México, Sánchez está llena de consejos para otras mujeres latinas que, como ella, quieren dar sus primeros pasos en el competitivo mundial empresarial en este país.
“Creo que no hay secretos, que lo principal es perseguir tus pasiones y acumular consejos de otros pioneros, aprender de sus errores. Hay que tomar el pulso de los clientes, hablar con ellos… sobre todo, no permitir que nadie ni nada de detenga, para que ese ´no´ se convierte en un sí´”, puntualizó Sánchez.