Curas hispanos se preparan para recibir al Papa

Tres nuevos sacerdotes ordenados en la Diócesis de Brooklyn esperan ver a Francisco
Curas hispanos se preparan para recibir al Papa
El padre Alexander Piñacúe comparte con algunas fieles a las afueras de la parroquia San Juana de Arco en Jackson Heights, Queens. Foto Crédito: Mariela Lombard / El Diario.

Tres nuevos sacerdotes latinos tendrán la oportunidad de su vida, estar involucrados plenamente en las actividades relacionadas a la visita que hará el Papa Francisco el próximo mes a la ciudad de Nueva York.
Los padres Alexander Piñacúe (49) colombiano, José Henríquez (28) dominicano y Rafael Pérez (29), un neoyorquino de ascendencia puertorriqueña e italiana, fueron ordenados el pasado junio en la Diócesis de Brooklyn y ya están envueltos de lleno en las obligaciones de sus parroquias. Los tres tienen algo en común: Emoción por la posibilidad de estar al lado del Santo Padre.
Otras múltiples características que comparten estos curas hispanos, es el saber sobre los retos que enfrenten en la sociedad como nuevos líderes de la Iglesia Católico y su deber de servir a los fieles, sobre todo ahora que la comunidad católica está convulsionada por la visita papal.
“Va a ser una bendición tan grande compartir la eucaristía con él (Papa Francisco)”, dijo Piñacúe, originario de Cali.
Aunque los roles que tendrá cada sacerdote durante la presencia de Francisco aún no se han hecho públicos, la anticipación de los curas se nota hasta en el aire.
Aunque el padre Pérez habla casi en susurros y de manera pausada, su rostro también se ilumina al comentar sobre el nuevo capítulo de su vida que recién comenzó y que le permitirá compartir con el Papa.
“En este momento de la vida de la Iglesia y la vida de la sociedad estamos experimentando cosas difíciles”, reflexionó el neoyorquino. “(Su visita) es una señal de esperanza, porque nos cuesta en esta sociedad poder vivir nuestra fe.”
Para el joven sacerdote criado en Dyker Heights, la visita papal fortalecerá a la ciudad y a toda la comunidad católica en un tiempo que ha sido agridulce para muchos fieles.

El padre Rafael Pérez en la iglesia Basílica of Regina Pacis en Dyker Heights, iglesia que lo vio crecer. Foto crédito: Andrea González-Ramírez/El Diario
El padre Rafael Pérez en la iglesia Basílica of Regina Pacis en Dyker Heights, iglesia que lo vio crecer. Foto crédito: Andrea González-Ramírez/El Diario

En busca de sacerdotes

A diferencia de Pérez, el padre Piñacúe es muy apasionado cuando habla de su labor sacerdotal y sus carcajadas retumban cada vez que se ríe.
“Las comunidades necesitan sacerdotes”, afirmó. “Nosotros trabajamos como cualquier trabajador acompañando al pueblo”.
Actualmente, la Diócesis de Booklyn administra 186 parroquias y 211 iglesias para atender a 1.5 millones de fieles en ese condado y en Queens, según información oficial de la institución. La comunidad latinoamericana es quizás una de las más grandes en esa Diócesis, que fue establecida por inmigrantes irlandeses.
“La Iglesia Católica se está adaptando a las rápidas y cambiantes tendencias demográficas. Constantemente reformamos estructuras para garantizar que estamos respondiendo a las necesidades de quienes servimos”, señaló el monseñor Kieran Harrington, Vicario de Comunicaciones de la Diócesis.

El padre José Henríquez en su ordenación el pasado 27 de junio. Foto crédito: Diócesis de Brooklyn/Suministrada
El padre José Henríquez en su ordenación el pasado 27 de junio. Foto crédito: Diócesis de Brooklyn/Suministrada

Para muchos de sus fieles hispanos, la Iglesia y la visita papal tienen un lugar muy especial en su corazón por una razón con la cual el padre Henríquez se identifica plenamente.
“Lo único que encontré igual a mi país era la iglesia”, comentó el padre Henríquez, quien llegó en medio de un crudo invierno a los Estados Unidos cuando tenía 7 años desde el municipio de Cayetano Germosén en República Dominicana. “La iglesia le da un sentido de que ‘han llegado a casa’ a los inmigrantes. Esa mano amiga, ese abrazo amoroso que es igual al que dejaron atrás en su país.”