Criar o malcriar

Ha estado usted alguna vez en un avión con un niño perturbando? ¿En una tienda donde se puede escuchar al niño gritando y maldiciendo a sus padres? ¿En un restaurante donde el niño de tres años está de pie sobre el asiento con cuchara y tenedor en la mano haciendo ruidos?

Cuando me encuentro con estos escenarios, siempre estudio al adulto que está con el niño. Estos niños han aprendido de alguien que este comportamiento es aceptable, y siempre es el que los cría.

¿Qué hace el adulto mientras el niño se comporta de tal manera? He observado padres que ignoran completamente al niño, como si no les perteneciera a ellos. Una vez en un aeropuerto vi a los padres abandonar a su niño que estaba en plena rabieta. El niño estaba tan absorto en su rabieta que ni se dio cuenta que sus padres lo habían dejado allí.

He observado a padres intentar sobornar a su niño con comida, juguetes, dinero, juegos en el iPhone y películas en el iPad para que deje de portarse mal. Algunos de estos han sido más exitosos que otros.

He observado a padres golpear, pellizcar, abofetear, empujar o gritar a su hijo para detener el mal comportamiento. En cada instancia ha hecho el comportamiento peor.

El paso mejor que un padre puede hacer para evitar estas situaciones es prepararse para ellas. Un padre necesita entrenar a su niño sobre el comportamiento que espera cuando están en público.

Los niños aprenden temprano lo que sus padres le permitirán en situaciones sociales, y actúan así mismo. Como padre usted debe comunicarle a su hijo en temprana edad que cuando está en un lugar público se exige un determinado tipo de comportamiento y entonces reforzar ese comportamiento con consecuencias directas y claras. Esto debe hacerse una y otra vez hasta que su niño aprende y ya no necesita entrenamiento.

Los padres no deben olvidar que parte de su trabajo es preparar a sus hijos a comportarse en lugares públicos. Su trabajo es asegurarse de que sus hijos saben navegar situaciones sociales y alterar su comportamiento cuando es necesario. Esto es parte de la crianza y preparación de nuestros hijos para la sociedad y ser adultos.