Nunca es tarde para triunfar

Víctor Estrella, el dominicano de 35 años, llega al US Open con la misión de seguir escalando posiciones en el ranking
Nunca es tarde para triunfar
El dominicano Estrella enfrentará mañana en primera ronda del US Open al estadounidense Jack Sock. /GETTY IMAGES

Víctor Estrella Burgos es el ejemplo a la persistencia. A pesar de sus 35 años, una edad en la que muchos tenistas se han retirado, el quisqueyano todavía tiene metas con su raqueta.

Un año después de hacer historia al debutar en el US Open 2014 y avanzar a tercera ronda del último gran torneo de tenis, el santiaguino está de regreso en Nueva York. En la primera ronda se enfrentará el martes al estadounidense Jack Sock, de 22.

Hacerse un nombre en el tenis no ha sido fácil para Víctor, pero la persistencia le ha llevado hasta donde está.

Hace dos años, el nativo de Santiago de los Caballeros no estaba entre los 300 del ranking mundial de la ATP. Habiendo empezado tarde en el circuito profesional, en 2002, por falta de recursos económicos, Estrella Burgos se puso como meta estar entre los 100 primeros.

Eso se hizo realidad en febrero de 2014 al ganar el Challenger de Salinas, Ecuador, lo que le abrió las puertas de Roland Garros y Wimbledon, donde no superó la primera ronda. En agosto, con 35 años, debutaba en el US Open, llegando a tercera ronda. Y seguía escalando en el ranking.

En febrero pasado, el muchacho que empezó como recoge pelotas en un exclusivo club de tenis en Santiago, hizo realidad su sueño de ganar un torneo ATP: el Abierto de Quito, al vencer al español Feliciano Lopez, el primera cabeza de serie, en tres sets.

Ese triunfo convirtió a Estrella en el tenista de mayor edad en ganar un evento de la ATP desde que comenzó la Era Open, en 1968, en que los tenistas profesionales y amateur pueden competir en todos los torneos.

Así, Estrella escalaba a la posición No. 52.

Victor considera que los resultados positivos en estos dos últimos años han llegado gracias a su preparación física. De ella se encarga el argentino Matías Rizo, quien por falta de dinero no lo acompañó a Nueva York el año pasado, pero ahora sí está.

“Es un gran luchador”, dijo Rizo sobre Estrella. “Es un gran luchador en todo, dentro y fuera de la cancha”.

El tenista dominicano llega a su segundo Abierto de Estados Unidos como el No. 50.

¿Cuál es tu próxima meta?

“Estar entre los 30 mejores (del mundo)”, respondió Estrella luego de compartir con un grupo de niños que asisten al programa de la Asociación de Tenis de Washington Heights, en Inwood, canchas donde él practicó 15 años atrás y donde le esperaba un cake de cumpleaños, a pesar de que lo celebró el 2 de agosto.

¿Cuál es la mayor satisfacción hasta ahora?

“Demostrarle al mundo que sí se puede”.

Obviamente, el camino no ha sido fácil. Además de las dificultades económicas para llegar a establecerse en un deporte de la élite económica, Víctor Estrella viene de una nación donde el béisbol es la pasión.

“Venir de un país donde no hay mucha tradición en el tenis es bastante difícil”, manifestó Estrella. “Pero yo creo que es algo que ya se ha roto y lo logré”.

Víctor cree que los niños dominicanos, tanto en Quisqueya como en Nueva York, han puesto mayor atención al deporte “blanco”.

“El tenis ha crecido bastante”, dijo. “Hay una motivación extra y la verdad es que hay mucho talento en los jóvenes que están practicando el tenis”.

Su responsabilidad va más allá de sembrar y regar la semilla del tenis entre sus compatriotas; es representar a República Dominicana donde juegue, pero más en Nueva York.

“La verdad es que el US Open para mí es un gran reto”, manifestó. “Nueva York es una de las ciudades con más dominicanos y la verdad es que es un reto bastante grande”.

Victor ya le ha abierto las puertas del tenis a la próxima generación.

“El consejo que le puedo dar a los niños que están practicando el tenis es que lo practiquen con mucho amor, mucho entusiasmo y con mucho deseo, que con mucho esfuerzo se llega a donde quiera”, dijo. “Y a todos los padres, que apoyen a sus niños”.

¡La semilla del tenis está sembrada. Quién sabe si en la próxima década un dominicano, hombre o mujer, levanta el trofeo de campeón de uno de los cuatro torneos grandes!