Protestan por desalojo de desamparados en East Harlem

La comunidad está dividida por la orden de la ciudad de evacuar, mientras que la alcadía defiende sus acciones

Una organización que apoya a los desamparados realizó el miércoles una protesta en East Harlem. Algunos de los miembros de Picture the Homeless (PTH)  se pusieron camisetas y gorros del NYPD y hicieron una dramatización con aire de comedia de la manera agresiva como ven que la Policía sigue la orden municipal de evacuación contra la creciente población sin techo que se ubicaba debajo de la vía del tren MetroNorth en la calle 125 y la avenida Park. Oficiales del cuartel que  vigilaban la protesta observaban a la distancia con cara seria.

Según una orden de la Alcadía, el NYPD inició el desalojo en alrededor de 80 puntos en la ciudad donde se congregan y a veces pasan la noche los “homeless”.

“Señor De Blasio, ¿qué pasó con su promesa de acomodar a los desamparados?, dijo Darlenne Bryant de la organización PTH.

El activista Jorge Senquis (47) no niega que haya un deterioro de la calidad de vida. “Es verdad todas las cosas malas que dicen, ¿pero qué vas a hacer sacándolos de acá, si no les das una alternativa? Se van a seguir moviendo de una esquina a otro, porque ellos a veces solo quieren un techo donde dormir”.

Senquis enfatiza que muchos de los desamparados que viven en refugios sufren de problemas mentales y olvidan llegar a tiempo y por eso los terminan sacando lo cual produce un círculo vicioso.

Andrew Padilla, célebre activista de la zona, dijo que la Ciudad tiene el dinero para solucionar el problema. “Podrían darle menos dinero a la policía y crear más vivienda asequible para la gente de la comunidad que está siendo desplazada por la gentrificación”.

En la zona en la que la ciudad removió a los desamparados debajo de la vía del tren, Eric González (39) se esfuerza en acomodar las mesas y las sillas para el público. Se queja de que antes de eso tenía que limpiar la mucha basura que se acumulaba y mostró a El Diario videos grabados con su teléfono de personas bajo los efectos de la marihuana sintética. “Además ellos hacen sus necesidades fisiológicas acá y eso se hace insoportable”, indicó el empelado de ACE, organización que también ayuda a los desamparados.

Carry King, empleada del grupo comunitario “Uptown Grand Central” que trabaja con los comerciantes de la zona, toma distancia del conflicto, mientras muestra un mural que hicieron debajo del tren. “Todos son bienvenidos acá, no tenemos opinión de las decisiones son de la ciudad y de la policía”.

Karina Mondragón (28), residente del área, considera correcto el accionar de la Policía. “Ellos producen desorden, consumen drogas y dejan basura. Por acá no podía pasar los niños”.

El NYPD y la Ciudad responden

El sub inspector Thomas Harnish, comandante del Cuartel 25 que patrulla la zona, dijo a El Diario que su trabajo todos los días era hacer cumplir la ley. “A algunos los hemos arrestado por quebrantar la ley como orinar y defecar en público o consumir drogas”. Explicó que otros de los crímenes que ocurrían eran robos y posesión de armas corto punzantes “algunos de los cuales cometidos por los desamparados”.

Por su parte un vocero de la Alcaldía dijo que están enfocados en soluciones de largo plazo para reducir el número de desamparados en la ciudad y sus equipos ofrecen servicios y refugio. “En conjunto con la oficina de la presidenta del Concejo Melissa Mark-Viverito incrementamos la ayuda en la calle 125, limpiamos el campamento que se había formado y aumentamos la presencia de la policía y de los funcionarios de salud que luchan contra el consumo de K2”. (Marihuana sintética).

La Ciudad recalcó que se han aprobado programas para residentes de refugios con oportunidades de empleo y servicios médicos para las personas con enfermedades mentales.

Estadísticas

En julio de 2015 hubo 170 personas en promedio en los refugios para pasar la noche, un incremento del 89% comparado con julio de 2014, según el Departamento de Servicios para los Desamparados. Los refugios para el día acogieron un promedio de 450 personas según datos de julio de 2015, un incremento del 16% comparado con 2014.

El número de personas durmiendo en instituciones religiosas cayó de 167 por noche a 148, comparados julio de 2015 con julio de 2014, lo cual muestra una caída del 11%.

Con el programa de ayuda para las rentas, el número de personas en los refugios de la ciudad ha decrecido desde diciembre de 2014. Aumentan los adultos, pero disminuyen las familias, de modo que el número de personas en los refugios de la ciudad ha bajado un 4% de su punto alto que llegó a  ser 60,939 individuos.