Hijos de trabajadores de limpieza sufren secuelas

Algunos han desarrollado enfermedades al igual que sus padres que estuvieron expuestos a los tóxicos en la Zona Cero
Hijos de trabajadores de limpieza sufren secuelas
Margelyn Torres Penafiel, junto a su madre María, su casa en Queens.

Las personas que intervinieron en las tareas de limpieza de la Zona Cero tras el ataque terrorista no solo tienen que lidiar con las enfermedades que derivaron por la exposición a los tóxicos en el aire, sino que también algunos de hijos han desarrollado dolencias como asma y ansiedad, que se han vinculado con las enfermedades de sus padres.
Desde que Margelyn Torres Penafiel nació hace 11 años, ha sido sometida a una cirugía en los ojos, además de presentar fuertes alergias y problemas respiratorios. La niña ha sido testigo de los múltiples padecimientos de su mamá María E. Penafiel, quien trabajó limpiando cerca de los escombros del World Trade Center durante cinco meses, y desde entonces desarrolló enfermedades como asma, reflujo, cáncer en el útero y estrés post traumático.
“A veces me afecta lo del 9/11, especialmente por mi mamá, porque ella no puede hacer muchas cosas por el asma”, contó Margelyn en tono triste. Pese a ser una niña muy extrovertida, al referirse al tema baja la voz y describe lo ocurrido el fatídico día como “algo terrible en donde murió mucha gente”.
Penafiel (46) llegó de Colombia a finales de junio de 2001 y estaba en el muelle 17 el día del ataque terrorista, vendiendo artesanías en la calle.
“De pronto se oscureció todo, pensé que era el fin del mundo”, recuerda la madre residente en Queens. A raíz de que perdió toda su mercancía, vio una buena oportunidad para trabajar en las tareas de limpieza del Bajo Manhattan, sin saber que esto la marcaria como a todos los que como ella realizaron la misma labor.

Margelyn Torres Penafiel, de 11 años, sufre de asma entre otros males.
Margelyn Torres Penafiel, de 11 años, sufre de asma entre otros males.

Para el matrimonio colombiano de Nubia Lozada y Herman Franco el daño fue doble, porque ambos trabajaron en la limpieza de escombros durante más de un año y ahora sufren de reflujo gástrico, apnea y asma.
La pareja tuvo a Brandon en agosto de 2003, y desde muy pequeño padece de asma, tiene problemas de aprendizaje y sufre de los nervios. El primer pediatra que tuvo el menor les dijo que su padecimiento estaba relacionado con los tóxicos que habían inhalado mientras trabajaron.
“Cualquier situación lo altera mucho, tengo que llevarlo al psicólogo porque no puede de los nervios”, relató Nubia (40), que es la única que trabaja cuando puede, ya que a su esposo de 51 años lo deshabilitaron permanentemente.

Daños colaterales

Rosa María Bamble, que dirige Fronteras de Esperanzas en Jackson Heights, un programa voluntario que desde 2010 ayuda a hispanos que limpiaron en la Zona Cero, afirmó que “los niños han resultado impactados en varias formas, no solo por ver a sus padres enfermos sino porque padecen de secuelas médicas por los tóxicos a los que estuvieron expuestos sus progenitores”.
“El común denominador de los niños es la dificultad en el aprendizaje, asma y ansiedad”, dijo Bamble, licenciada en Trabajo Social Clínico. “Las investigaciones necesitan continuar para determinar cómo podemos ayudar más a estas familias y a estos niños que nacieron aquí”.
Aproximadamente unos 37,000 pacientes están inscritos en el Programa de Servicios de Salud para el Personal de Primera Respuesta, que recibe fondos de la Ley Zadroga, pero no contempla la cobertura de familiares que no estuvieron directamente relacionados, como lo son los hijos nacidos tiempo después de finalizadas las tareas de limpieza.

Rosa María Bamble dirige Fronteras de Esperanzas en Jackson Heights.
Rosa María Bamble dirige Fronteras de Esperanzas en Jackson Heights.

Ley Zadroga 9/11

El Acta de Salud y Compensación James Zadroga 9/11, que provee cobertura médica a los que fueron afectados vence el próximo mes de octubre y si el Congreso no aprueba su extensión miles de trabajadores quedarían sin ayuda para recibir tratamiento.
Bajo la Ley Zadroga, que aprobada en 2011, se protege a unos 72,000 socorristas y voluntarios, entre ellos 6,000 trabajadores de limpieza que laboraron alrededor de la Zona Cero después de 9/11, así como otros que vivían cerca del World Trade Center.
Según datos del Centro para el Control de Enfermedades, socorristas y voluntarios sufren de padecimientos crónicos: asma, enfermedad pulmonar obstructiva, reflujo gastroesofágico, cáncer, apnea del sueño y estrés post traumático entre otros.

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