Hispanos afortunados que irán a ver al Papa

Una ecuatoriana y una argentina están entre los 80,000 neoyorquinos que asistirán a la procesión en Central Park

Las oraciones de la ecuatoriana Estefanía Delgado (32) fueron escuchadas. La madre de dos niños es una de los 80,000 afortunados neoyorquinos que ganaron entradas para la procesión del Papa Francisco en Central Park el próximo 25 de septiembre.

“No hay palabras para describir esta alegría desbordándose en mi corazón”, contó la residente del Alto Manhattan. “Estoy viviendo un sueño. Cada minuto es una eternidad, no puedo esperar para ver al Vicario de Cristo”.

Delgado comentó que sintió una ‘profunda frustración’ cuando no pudo viajar con su primo a Ecuador en julio pasado para la visita papal por varias ciudades del país suramericano. Pero ahora, meses después, se siente bendecida por haber sido elegida para ver en Nueva York al máximo líder de la Iglesia Católica.

“No pude pagar los boletos de avión. Realmente quería ver al  Santo Padre caminar en mi nación”, dijo la mujer, quien también se registró en el sorteo para ver al Pontífice en el Capitolio en Washington, pero no fue seleccionada. “Dios sabe cuánto anhelé ese momento, por ello me recompensó con esta entrada para la procesión en Central Park”.

Estefanía y su esposo están listos para el gran día. Los feligreses de la iglesia Santa Elizabeth, en el Alto Manhattan, vestirán las camisetas y gorras que se vendieron en Ecuador durante la visita papal. La madre dijo que el 25 de septiembre dejará a sus hijos en la escuela y de inmediato partirá al Central Park.

“Estamos tomando todas las previsiones”, indicó. “No queremos llegar tarde, ese día las calles estarán cerradas y el caos será inminente”.

Otra ganadora de la lotería de tickets, en la que participaron más de 93,000 personas, es la chef argentina Rita Medin (50), que por años asistió a las misas del Papa Francisco cuando era sacerdote en la parroquia de San José en el barrio porteño de Flores, en Buenos Aires.

“Encaro un dilema. Toda mi familia quiere acompañarme, pero sólo tengo un boleto para compartir”, dijo. “Tal vez tenga que hacer un sorteo entre mis parientes”.

Medin, una maestra de cocina y repostería en una secundaria de Central Islip, Long Island, dijo que ganar las entradas para la procesión en el Central Park fue igual que ‘sacarse la lotería’.

“No hay felicidad más grande”, expresó. “Miles desearon esta suerte y pocos fuimos los elegidos. Muchos de mis amigos no tuvieron mi fortuna”.

La chef dijo que vestirá una camiseta de la selección de fútbol de Argentina, con el afán de llamar la atención del sumo pontífice.