El Papa que enfrentó a la Cosa Nostra

Francisco no ha tenido temor en condenar al crimen organizado e incluso excomulgó a sus líderes.

Nueva York- Tenía sólo tres años, pero, a pesar de eso, la mafia calabresa lo asesinó y lo quemó. El pequeño Nicola “Cocó” Campolongo se transformó en un ícono de la violencia en Italia, cuando en enero del año pasado la policía descubrió su cuerpo junto al de su abuelo y la novia de este último, en lo que habría sido un triple asesinato por deudas del narcotráfico.

“Este ensañamiento sobre un niño tan pequeño parece no tener precedentes en la historia de la criminalidad”, dijo el Papa Francisco al reaccionar a este hecho. “Rezamos con Cocó, que seguramente está en el cielo. Por las personas que cometieron este delito para que se arrepientan y se conviertan al señor”.

Esta no ha sido la única vez que el pontífice se ha referido a los crímenes de la mafia en Italia. “Desde el comienzo de su papado, ha atacado fuertemente al crimen organizado. Desde sus días como arzobispo de Buenos Aires y por sus visitas regulares a las villas miseria de la ciudad sabía de primera mano los sufrimientos causados por el abuso de drogas y la pobreza”, dijo el padre Michael Collins, autor del libro El Papa Francisco: Semblanza Fotográfica del Papa del Pueblo. “Él culpa a la avaricia e insensibilidad de sus organizadores. Él es realista sobre la manera en que la gente explota a otros seres humanos”.

Si bien el Papa Juan Pablo II también criticó a la mafia italiana, el Papa Francisco fue más allá y les dio la pena más alta en la Iglesia Católica: la excomunión. “¡Aquellos que en su vida tiene este camino del mal, como lo son los mafiosos, no están en comunión con Dios: están excomulgados!”, dijo el pontífice en una misa en Calabria en 2014, la misma zona que domina la mafia Ndrangheta y que habría asesinado a “Cocó” Campolongo. “Cuando la adoración del Señor se sustituye por la adoración del dinero, se abre camino al pecado, a los intereses personales y al abuso… ¡La ’Ndrangheta es esto: Adoración del mal y desprecio del bien común! Este mal debe ser combatido, debe ser alejado y ¡es necesario decirle que no!”.

El pontífice ha repetido estos ataques y en 2015 viajó a Nápoles, donde visitó uno de los barrios más afectados por la pobreza y la corrupción, la Scampia. ““Quien toma voluntariamente el camino del mal roba un pedazo de esperanza. Se lo roba a sí mismo y a todos, a mucha gente honesta y laboriosa, a la buena fama de la ciudad, a su economía”, dijo Francisco en ese momento. “La corrupción apesta. La sociedad corrupta apesta. Un cristiano que deja entrar dentro de la corrupción no es cristiano, apesta!”.

La mafia italiana tiene fuertes relaciones con sus pares en la costa este de Estados Unidos, especialmente en Nueva York. “Hoy, sin embargo, el crimen organizado se ha expandido enormemente. El Papa Francisco ha hecho del tráfico de personas y de la vida de quienes viven las zonas más pobres una de las prioridades de su pontificado”, comentó el padre Michael Collins.

Nicola Campolongo, el pequeño que fue asesinado por una venganza de la mafia.
Nicola Campolongo, el pequeño que fue asesinado por una venganza de la mafia.