Boricua impresiona con bizcochos 3D en Nueva York

“Son piezas de arte comestible”, asegura el ponceño que pasó de cantante y bailarín a chef de pastelería
Boricua impresiona con bizcochos 3D en Nueva York
El chef de repostería ha ganado importantes competencias. (Suministrada)

Marcos Billy Guzmán/El Nuevo Día

Hay quienes dicen que tiene el trabajo más delicioso del mundo, pero lo que no posee es tiempo para chuparse los dedos.

Cuando salió abruptamente de Puerto Rico hace 18 años para vivir en Nueva York, Benny Rivera no estaba pensando en un futuro azucarado. Sólo quería un cambio sustancial y sabía que el sabor tras esa repentina decisión a veces sería amargo. Pero su carrera profesional hoy se encuentra a punto de caramelo, por lo que ahora celebra la receta de vida que lo ha llevado a convertirse en un famoso chef de repostería.

Lo solicitan las estrellas desde la “ciudad que nunca duerme”. Hace tres años, por ejemplo, confeccionó un bizcocho de cumpleaños para Jennifer López. “¡Quedó supersatisfecha! Le hice un oso 3D sentado en una montaña de galletas chocolate chip porque, en ese entonces, (el bailarín) Casper Smart la llamaba ‘Bear’ ”, rememora sobre el postre de celebración que la diva del Bronx compartió con su entonces novio.

Si bien ha trabajado para famosos como la cantante Fergie, este ponceño de 47 años también considera que su trabajo requiere de talento y destreza. “Mis bizcochos son piezas de arte comestible”, menciona. Y su enfoque no es simple ni singular, sino… ¡tridimensional! Así crea dulces obras que se elevan y cobran forma de personas, animales, escenarios y cosas muy diversas. Esto no es una hipérbole: a veces miras sus tartas y no te das cuenta de que son para comer.

Con esa habilidad de engañar la vista, el repostero ganó este mes el primer premio de bizcochos tridimensionales en el Oklahoma State Sugar Art Show, importante concurso de postres en Estados Unidos. Triunfó con una propuesta que llamó “Save the Reef and Let Me Live” con la intención de levantar conciencia sobre la importancia de proteger el medio ambiente.

Al mismo tiempo, durante este octubre, Benny consiguió la portada de Cake Masters Magazine, revista con sede en el Reino Unido. En esta edición del magacín, distribuido en 44 países, presentó un bizcocho decorado al estilo art deco. “Me llamaron para hacer un ‘tutorial’ y les encantó tanto que lo escogieron como foto principal”, expone el pastelero, cuyo trabajo también ha sido reseñado por medios como Brides MagazineThe KnotNew York Magazine.

La televisión ha sido clave para ser contratado por celebridades como la vocalista Kelly Rowland y la supermodelo Heidi Klum. Su inesperada entrada a la pantalla chica comenzó en el 2008, cuando la cadena TLC decidió incorporarlo a una prueba del reality show “Fabulous Cakes”. Poco después, logró posicionarse segundo en una competencia del “Food Network Challenge”, abriendo paso a otras participaciones en el canal por medio de los programas “Sugar Dome” y “Halloween Wars”. De hecho, adelanta que pronto participará de otras competencias televisivas.

Camino al unicornio

Encara un éxito que nunca imaginó. Hoy lidera su negocio City Cakes junto a Marc Matthias, quien sobre todo se encarga del aspecto administrativo de la compañía. Sin embargo, en el 1997, cuando se trasladó a Nueva York, el boricua se desempeñaba como procesador de datos para una empresa de contabilidad y auditoría en Puerto Rico.

“Un día me puse a jugar con el resumé. Me llamaron, compré un pasaje de última hora, pero no me gustó lo que me ofrecieron. Me puse a caminar por las calles, llamé a mi papá desde un teléfono público y le dije que vendiera todas mis pertenencias. Renuncié por teléfono y lo dejé todo. Comencé desde cero”, narra.

Aunque su meta era explorar nuevos rumbos y retos, pasó al menos una década procesando datos. Buscando nuevamente algo distinto, el puertorriqueño estudió en el hoy llamado International Culinary Institute. Desde entonces, dedica largas horas -a veces días consecutivos- a la mezcla de harina y azúcar con la misión de satisfacer a sus clientes con bizcochos elaborados, solicitados incluso por actores como Mike Myers.

Cuando piensas que no puede superarse, Benny termina reuniendo a su equipo para crear un enorme bizcocho en forma de unicornio blanco con interior de arcoiris. Así lo hizo precisamente para la fiesta navideña que MTV y Logo celebraron hace dos años, cuando unas 1,200 personas comieron del postre confeccionado a lo largo de siete días.

“El tipo de trabajo que yo hago se ha convertido famoso por la calidad del producto y los detalles. Mi especialidad son esculturas tridimensionales. Busco que mi trabajo sea impecable, perfecto. De aquí no sale un pastel si no está completo. Soy extremista en eso”, reflexiona sobre sus ingredientes para sobresalir en este ámbito.

También asume riesgos y, en el proceso, ha llegado a causar revuelo en internet. Hace un tiempo surgió un pequeño, pero polémico movimiento en Facebook luego de que publicara una fotografía de su bizcocho “Tattoo Beauty”. La tarta sobre una mujer desnuda ofendió a varias personas y su imagen fue borrada por la red social. Sin embargo, luego reapareció en la plataforma tras la insistencia de internautas que defendieron la pieza como arte.

Arte sin límites

Piensa en todo sus éxitos alcanzados y reconoce lo mucho que ha crecido a nivel profesional.

Recuerda inevitablemente su adolescencia en Ponce, donde horneaba en casa junto a su querida madre. “Sí, hacía bizcochos de cajita, pero más tarde aprendí a seguir recetas. Siempre que había un quinceañero, o un baile de gallina o un bautismo de muñeca, lo hacía por hobby”, indica. “Pero nunca pensé que se convertiría en algo tan grande en mi vida. Todavía no lo creo”, añade asombrado de sus propios logros.

No obstante, siempre supo que estaría conectado con las artes. Durante su juventud, la pasión lo llevó a bailar para el grupo Gíbaro de Puerto Rico, además de vocalizar profesionalmente como corista de Celinés y de Ricardo Montaner. En la actualidad, prefiere entregarse a los bizcochos. “La mayor satisfacción es mi relación con los clientes. Es el resultado final”, concluye.

Y no, no canta mientras hornea. Tampoco está presente cuando cortan finalmente sus extravagantes creaciones.

save-reef