Nuevo caso de abuso policial en Sunset Park

Familia puertorriqueña denuncia ser víctima de los oficiales del cuartel 72
Nuevo caso de abuso policial en Sunset Park
Darrell y su madre, Elena Acosta, muestran fotos del arresto de Margarita Acosta en 2003.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

La familia Acosta, residente por muchos años en Sunset Park, en Brooklyn, asegura que los patrulleros del cuartel 72 tienen “algo en contra de ellos”, pues de otra manera no se explican que hayan sido dos veces víctimas de arrestos supuestamente injustificados, además de  haber sido acosados en varias oportunidades por oficiales en las calles del vecindario.

Los Acosta, de origen puertorriqueño, fueron acompañados este martes por la organización El Grito de Sunset Park, además del reverendo Samuel Cruz de la  Trinity Lutheran Church, en una conferencia donde denunciaron el más reciente incidente de supuesto abuso policial  ocurrido el pasado 4 de septiembre.

Los demandantes mostraron un video que iba a ser publicado en Youtube en el que se alcanza a ver cuando los oficiales sacan por la fuerza del edificio a Elena Acosta (47) y a su hijo Darrell Acosta (24) y son metidos en una patrulla. La queja indica que Margarita Acosta, la madre de Elena, y su bisnieto de dos años también fueron tratados con rudeza y hasta el niño de dos años fue afectado por el uso de gas pimienta. Los miembros de la familia insistieron que son víctimas de una “venganza”.

“Hubo una pelea en el edificio del frente y llegaron media hora después a nuestro apartamento. Actúan con intención y licencia para herir a las personas”, dije Darrell.

Dennis Flores de El Grito de Sunset Park, organización que mantiene un ojo crítico sobre el NYPD, aseguró que fueron ocho los oficiales del cuartel 72 a quienes han identificado de tener comportamiento agresivo. “Tienen algo contra los Acosta”.

El Diario intentó obtener una explicación por parte del NYPD sobre este incidente, y en un email solamente indicaron que “el caso estaba bajo investigación”. Incluso, se le preguntó a varios agentes del cuartel 72 que estaban a la salida de la iglesia luterana donde fue la rueda de prensa, pero estos no comentaron sobre el incidente de septiembre.

Además, los Acosta aseguran que en una celebración el 4 de julio de 2003 fueron arrestados por quejas sobre exceso de ruido y uso de fuegos artificiales. Mostraron fotos de la abuela Margarita mientras era metida en una patrulla con la camisa desgarrada y aseguran que otros miembros resultaron con moretones. Los oficiales envueltos en ese caso fueron encontrados inocentes en la Corte Criminal de Brooklyn, pero la familia recibió una indemnización de $500,000.

Los periodistas presentes insistieron con preguntas si en esa oportunidad la familia se había resistido al arresto. Marisol Acosta respondió que la Policía “inventa para justificar sus acciones”. De manera tajante indicó: “¿Por qué no resistir algo en lo que no tuvimos que ver?”. En total recibieron 10 cargos.

“Esta familia está traumatizada”, dijo el abogado Norman Siegel. “Si esto pasara en el Upper East Side donde vivo no sacarían a la gente así. Todo esto es un asunto racial porque ellos son de una raza diferente”.

El ex asambleísta de Sunset Park Javier Nieves opinó que el NYPD se ha convertido en el “brazo paramilitar” de las fuerzas oscuras que impulsan la gentrificación. “Vamos a marchar y a declararnos en desobediencia civil”.

El reverendo Samuel Cruz resaltó que él mismo ha sido víctima de los excesos de agentes del precinto y que hasta cuando ha estado dando su sermón ha sido forzado a responder a la preguntas de la Uniformada.

No son los únicos casos

En la rueda de prensa también estaba presente la madre colombiana Sandra Amézquita, quien en estado de embarazo en septiembre de 2014 intentó impedir el arresto de su hijo y fue arrojada la piso. Las quejas de Amézquita fueron validadas por la Junta Civil de Revisión de Quejas (CCRB) y por la Oficina de Asuntos Internos del NYPD, pero el comisionado del Policía Bill Bratton apenas quitó un día de vacaciones a los oficiales involucrados.

En 2014 Vincent Ciardiello, un oficial del cuartel 72 también fue suspendido después de que se viera en un video que pateara sin provocación a Jonathan Daza, un vendedor ambulante durante un arresto al final de una feria callejera en Sunset Park.

El incidente se complicó en la medida que varios oficiales fueron en apoyo de su compañero y agarraron a Daza del cuello. El inmigrante fue arrestado bajo cuatro cargos y luego liberado.

El Grito de Sunset Park marchará el 25 de octubre a las 2 p.m. y luego organizará un town hall sobre la policía comunitaria el jueves 29 de octubre.