Cómo lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos

Los medicamentos tienen el potencial de provocar efectos secundarios desagradables, y en ocasiones peligrosos. Conoce qué debes preguntar y hacer

Cómo lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos
El dolor de cabeza es un efecto secundario común.
Foto: Consumer Reports

Para el momento en el que la mujer de 32 años, madre de tres niños, llegó a verme, había estado experimentando adormecimiento y hormigueo en las manos y los pies por 7 meses.

Dado que sus síntomas coincidían con una caída que provocó dolor en el cuello, le habían hecho radiografías y resonancias magnéticas (MRI) antes de ser referida conmigo. Al momento de nuestra cita, su dolor de cuello se había resuelto ya hacía tiempo, pero la sensación de alfileres y agujas en la piel persistía.

La caída era una pista falsa que confundió a los médicos sobre la causa real de sus síntomas. Una revisión de su historial clínico reveló que su médico le había recetado un medicamento antiepiléptico y que estaba experimentando un efecto secundario. Luego de que su médico redujo la dosis, este efecto desapareció rápidamente.

Efectos secundarios leves

Los efectos secundarios son los efectos conocidos o anticipados de un medicamento, que difieren de los efectos deseados.

Todos los medicamentos, ya sean de venta libre o de receta, tienen el potencial de causarlos. Muchos son leves y desaparecen con el tiempo; algunos permanecen o causan problemas más significativos. Pueden suceder luego de que has estado usando un medicamento por un tiempo, pero son más comunes luego de tomar un nuevo medicamento o tras un cambio en la dosis.

Si estás tomando un nuevo medicamento o si tu médico te recetó una dosis más alta, pregunta qué reacciones leves podrían presentarse y cómo puedes manejarlos. Si un efecto secundario es tener la boca seca, por ejemplo, tal vez podrías manejarlo teniendo una botella de agua a la mano. Si estás tomando un medicamento que causa sedación ligera, pregunta si puedes tomarlo en la noche en lugar de tomarlo en la mañana.

Dado que sé que algunos medicamentos que receto pueden causar somnolencia en un principio, normalmente les explico a mis pacientes que el efecto probablemente será pasajero. Además inicio dándoles una dosis baja, hablo con ellos sobre la posibilidad de ajustarla con el tiempo y les digo que incrementar la dosis lentamente a menudo reduce o resuelve los efectos secundarios indeseados. Sin ese conocimiento, los pacientes a menudo simplemente dejan de tomar el medicamento que está provocando estos efectos secundarios.

Así que, si experimentas un efecto leve y molesto, pregunta si disminuirá con el tiempo y si puedes probar tomar una dosis más baja mientras tanto. Pregúntale a tu médico si los efectos secundarios se podrían aliviar con el tiempo y si una dosis más baja podría ayudar.

Efectos secundarios graves

Los efectos adversos de un fármaco (Adverse drug event, ADE) son efectos secundarios que normalmente son inesperados, causan daño y pueden llevar a una hospitalización y, en algunos casos, ser fatales. A menudo ocurren con dosis normales de los medicamentos. Los adultos mayores son hasta 7 veces más propensos que las personas más jóvenes a experimentar un ADE, especialmente si están tomando múltiples medicamentos.

Y algunos medicamentos tienen mayores probabilidades de causar daño serio. Los medicamentos que más a menudo provocan ADE que llevan a hospitalizaciones incluyen los anticoagulantes, como la aspirina y la warfarina; los medicamentos para la diabetes como la insulina y los agentes hipoglucémicos orales como la gliburida y la glimepirida y medicamentos que se utilizan para tratar la presión arterial alta y la enfermedad cardíaca incluyendo los diuréticos, los agentes antiarrítmicos y las estatinas para reducir el colesterol. La lista también incluye los analgésicos, los opioides recetados para el dolor, los antidepresivos y los antipsicóticos.

Habla con tu médico sobre los riesgos y beneficios de cualquier tratamiento, especialmente los de los medicamentos que se mencionaron. Pregunta si un medicamento que te acaban de recetar conlleva un riesgo de un ADE grave y, de ser así, qué tan probable es para ti. Y pregunta sobre las señales tempranas a las que debes estar atento.

Qué debe saber tu médico ahora

La capacidad de tolerar los efectos secundarios es altamente individual. Algunas personas pueden manejar una ligera náusea o mareos, pero otras no. Y lo que es seguro para ti podría depender de tu trabajo y tu estilo de vida. Me inquietaría si, digamos, un conductor de camión o un operador de equipo pesado estuviera aunque fuera solo un poco sedado. El contexto también es importante.

Es posible que toleres las náuseas provocadas por la quimioterapia durante un tratamiento para el cáncer porque los beneficios superan las molestias. Pero si encuentras que un efecto es intolerable, pregunta si un medicamento alternativo podría ayudar. Y si te preocupa que un efecto negativo pueda estar poniendo en riesgo tu salud, coméntale a tu médico de inmediato.

– La doctora Orly Avitzur, M.D. M.B.A., es asesora médica de Consumer Reports. La doctora Avitzur está certificada por la junta en neurología y es becaria de la Academia Estadounidense de Neurología, instructora clínica en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y consultora médica del equipo de hockey de los New York Rangers.