Patrulla Fronteriza alista decisión sobre uso de cámaras portátiles en uniformes

Partidarios de la medida aseguran que las cámaras mejorarán transparencia y rendición de cuentas de los agentes
Patrulla Fronteriza alista decisión sobre uso de cámaras portátiles en uniformes
La Patrulla Fronteriza atiende a miles de personas diariamente.
Foto: Gary Williams / EFE

Washington.- Diversos departamentos de policía en todo EEUU han comenzado a usar cámaras portátiles en sus uniformes para aumentar la transparencia en sus operaciones, pero la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras aún estudia si aceptará el despliegue de estas cámaras para sus propios agentes.

La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, por su sigla en inglés) desmintió este lunes informes de prensa de que la agencia se opone al uso de las cámaras a gran escala por considerar que la práctica conllevaría más costos que beneficios.

Pero una portavoz de la CBP, Jenny Burke, dijo hoy a este diario que un informe citado por la prensa, que data de agosto pasado, no refleja las deliberaciones en curso.

“La CBP ha sido transparente al proveer informes regulares sobre el estatus del estudio de viabilidad sobre las cámaras… el borrador referido (por la prensa) no refleja ni las deliberaciones de la agencia en los últimos meses ni las próximas conclusiones de su liderazgo”, explicó Burke.

Sin embargo, Burke no precisó cuándo es que el comisionado de la CBP, Gil Kerlikowske, anunciará su decisión final, ni cuántos de los más 46,000 agentes fronterizos recibirían las cámaras, ni dónde.

A partir de enero pasado, como parte del estudio de viabilidad, la CBP desplegó cámaras corporales entre 90 agentes que, en su conjunto, generaron alrededor de 271 horas de grabaciones. La agencia experimentó con varios modelos y precios, que oscilaron entre $200 y mil dólares cada una.

Kerlikowske ordenó el estudio de viabilidad en julio de 2014, pocos meses después de concluir una revisión en 2013 sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza.

Entre 2005 y 2014, los agentes y oficiales de la CBP han estado implicados en la muerte de al menos 45 personas, sin que hasta ahora la agencia haya tomado medidas disciplinarias en esos casos.

Con un presupuesto anual de aproximadamente $13,000 millones, la CBP es la mayor agencia policial de EEUU y, aunque la compra y uso de cámaras supondría un gasto mayúsculo, los beneficios superarían con creces el costo, según activistas.

A raíz de varios incidentes por abuso policial, y particularmente tras los disturbios raciales en Ferguson (Missouri) en agosto de 2014, varios departamentos de policía en todo el país han adoptado el uso de las cámaras portátiles.

El presidente Barack Obama apoya el uso de estos dispositivos y su gobierno se ha comprometido a desembolsar ayuda para los departamentos de policía que quieran usar las cámaras.

Aumentan presiones a favor de cámaras

Un informe del Foro Nacional de Inmigración (NIF)  instó a la CBP a que acepte el uso de las cámaras, tomando en cuenta que, en general, éstas ayudarían a incrementar la transparencia y a reducir tanto las quejas como los ataques contra sus agentes.

En lo que va del año, la CBP ha registrado 390 ataques contra sus agentes, un 5% más que en 2014, y tres personas han muerto tras enfrentamientos con la Patrulla Fronteriza.

Este año, en un día normal de operaciones, agentes de la CBP procesan a poco más de un millón de pasajeros y peatones; 293,285 pasajeros y tripulantes que llegan a EEUU en vuelos desde el exterior, y a otros 54,008 que llegan por vía marítima.

Además, procesan a 678,941 pasajeros en puntos terrestres, 70,334 contenedores trasladados en camiones, barcos y ferrocarriles, y 307,680 vehículos privados, según el informe de NIF.

Estas cámaras portátiles ya han facilitado una mejor capacitación de policías locales y estatales porque los vídeos grabados en situaciones en tiempo real son una herramienta para corregir y prevenir problemas con el público, agregó NIF.

Jacinta Ma, directora de política de NIF, ha señalado que la CBP tiene en sus manos una oportunidad para “mejorar la seguridad de los agentes, oficiales y el público en general”.