Inauguran mosaico en tributo a la educadora y activista Antonia Pantoja

La educadora puertorriqueña Antonia Pantoja recibe un tributo permanente en El Barrio latino de Harlem
Inauguran mosaico en tributo a la educadora y activista Antonia Pantoja
El artista Manny Vega en la presentación del mural dedicado a la Dra. Antonia Pantoja en la Calle Este 116 en El Barrio.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

NUEVA YORK.- El Barrio latino de Harlem ha dado hoy la bienvenida a un mosaico que rinde tributo a la educadora que transformó el sistema público de enseñanza en Nueva York y líder de derechos civiles, la puertorriqueña Antonia Pantoja.

El mural, realizado por el reconocido artista Manny Vega tras la gestión de varios líderes comunitarios, cuenta sus décadas de lucha a través de las que fundó instituciones como Aspira, presente ya en ocho estados, lo que se conoce hoy como el Boricua College, con tres recintos, y el National Puerto Rican Forum, en la Gran Manzana, entre otras.

Vega, cuyos murales pueden verse a través de El Barrio y estaciones del metro, dijo que optó por un mosaico para que perdure “por siglos” y diferentes generaciones puedan conocer la obra de Pantoja (1922-2002), que creció en extrema pobreza en Puerto Rico y se convirtió en maestra en la isla.

El artista de origen puertorriqueño indicó que tras acercarse a la figura de Pantoja a través del grupo que gestionó la obra, aprendió quién fue y lo importante de repetir su historia “porque también podemos ser valientes y servidores” para la comunidad y el país.

Como parte de la iniciativa para reconocer los aportes de Pantoja, que se radicó en Nueva York en 1944, tras trabajar como maestra en zonas rurales de su país, el Museo Smithsonian en Washington incorporará a la activista a su Galería Nacional de Retratos.

Allí estará junto a otras figuras que han hecho historia en este país, como los líderes sindicales César Chávez y Dolores Huertas, la primera juez latina en el Tribunal Supremo, Sonia Sotomayor, actores como Rita Moreno y Edward James Olmos o la diseñadora Carolina Herrera, entre otros.

El Smithsonian compró el pasado abril el “boceto” del rostro de Pantojas que hizo Vega en preparación del mosaico, instalado en un edificio en la calle 116, en pleno corazón de este vecindario que alberga a una gran comunidad puertorriqueña y mexicana, en los años más recientes.

Reproducción de un retrato de Antonia Pantoja realizado por Manny Vega, con mármol, cristal y piedra de mosaico e instalado en El Barrio.
Reproducción de un retrato de Antonia Pantoja realizado por Manny Vega, con mármol, cristal y piedra de mosaico e instalado en El Barrio.

“Esta obra estará en nuestra colección permanentemente, tanto por lo que hizo Pantoja, como por Manny Vega”, dijo Taína Caragol, comisaria de Arte e Historia Latina de la Galería Nacional de Retratos del Smithsonian.

Explicó que en dicha galería convergen la historia de EEUU y el arte del retrato y que las exposiciones “arrojan luz sobre individuos importantes que han hecho contribuciones al país” y que son además una gran obra de arte “y el boceto cumple con los dos requisitos”.

“Pantoja fue una figura importante para todo el país, una pionera de la educación bilingüe y luchó por ella y los estudiantes de escasos recursos”, destacó al referirse a que reformó el sistema educativo de esta ciudad.

En 1967 Aspira, que fundó en 1961 dedicada a estimular el mejoramiento educativo y el desarrollo del liderazgo, inició un pleito en la corte federal por derechos civiles contra esta ciudad exigiendo que proveyera instrucción en español.

En 1974 gana la demanda con una decisión que exigió que se ofrecieran programas de educación bilingüe.

Caragol recordó que por sus aportes a la educación y su activismo, el presidente Bill Clinton le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad en 1996, el máximo reconocimiento a un civil, en reconocimiento a su esfuerzo por proveer oportunidades económicas y educacionales a los puertorriqueños..

Destacó además que Vega “es uno de los artistas de arte público más respetados” y que cuando supo de la obra vino a Nueva York “y me pareció ideal, muy bella y fidedigna pese a que no la conoció”.

Para Vega, que trabajó ocho meses en el mosaico, ser incluido en la galería de retratos “es una bendición de Pantojas, de su espíritu diciendo ‘Manny, gracias’”.

“Nadie va a recordar el trabajo que pasé para hacer la obra, pero es importante que se haga porque hay muchas historias que tenemos que preservar” como comunidad, argumentó el artista, que dice que en un futuro quiere hacer la imagen del fenecido actor Raúl Juliá.

A su llegada a Nueva York, Pantoja no pudo trabajar como maestra, y se empleó en una fábrica como soldadora, donde afrontó racismo contra los puertorriqueños y la falta de conocimiento y poder de esta comunidad, por la que luchó a través de décadas.

Posteriormente continuó estudios, finalizando su bachillerato y una maestría, mientras continuó su activismo