Las enfermedades mentales no discriminan. Dejemos el estigma

Esta semana, el alcalde Bill de Blasio y la primera dama Chirlane McCray anunciaron el lanzamiento de ThriveNYC: Un plan de salud mental para todos. Es un plan de acción que guiará a la Ciudad de Nueva York hacia un sistema más efectivo y comprensivo de salud mental. Enhorabuena.

Cada año, uno en cada cinco neoyorquinos adultos enfrenta un trastorno de salud mental, y cada uno de esos neoyorquinos tiene familiares, amigos, vecinos o compañeros de trabajo. Eso significa que cada uno de nosotros está afectado—directamente o por medio de un ser querido.

El costo humano es devastador. La depresión es la mayor causa de discapacidad en la ciudad y un 8% de los alumnos de secundaria reportan intentos de suicidio, mientras uno de cuatro dicen tener sentimientos persistentes de tristeza o desesperanza.

Los problemas de salud mental afectan a personas de todas las culturas y clase sociales. Pero nos afectan en diferentes formas. Los neoyorquinos latinos recibimos tratamiento de salud mental dos veces menos que los blancos. Y niñas latinas en escuela secundaria intentan suicidarse un 70% más que sus contrapartes blancas.

En Nueva York estamos enfrentando una crisis de salud mental. Pero la buena noticia es que sabemos cómo tratar los trastornos mentales. Con ThriveNYC, la Ciudad de Nueva York ayudará a todos los neoyorquinos a encontrar el tratamiento que necesitan.

Lo primero que necesitamos hacer es cambiar la cultura y dejar el estigma asociado con la salud mental. Demasiados neoyorquinos no les ofrecen ayuda a sus seres queridos porque se sienten avergonzados, y muchos no buscan la ayuda que necesitan porque sienten miedo.

Sabemos que este cambio de cultura no puede ocurrir de la noche a la mañana. Tomará tiempo, recursos y mucha coordinación.

Necesitamos actuar temprano para prevenir, intervenir más rápidamente y proveer a los neoyorquinos con más herramientas para resolver problemas de salud mental.

También podemos mejorar el uso de información y estadísticas para abordar deficiencias y mejorar programas, y así fortalecer la capacidad del gobierno para coordinar servicios.

Juntos, podemos trabajar para integrar nuestros conocimientos y experiencias, y buscar soluciones apropiadas para personas de todas las culturas en nuestra ciudad.

Juntos, podemos construir una ciudad en donde ningún neoyorquino tiene que sufrir en las sombras, una ciudad donde recibir ayuda para la ansiedad, la depresión, el abuso de drogas o cualquier otro trastorno mental es tan fácil como vacunarse contra la gripe.

 

-Richard Buery es vicealcalde de la Ciudad de Nueva York.