Trabajadoras reciben más de medio millón por acoso sexual en lavandería

El acuerdo dispone la implementación de nuevos procedimientos y políticas laborales
Trabajadoras reciben más de medio millón por acoso sexual en lavandería
Un grupo de siete mujeres hispanas ganó una demanda por acoso sexual en su lugar de trabajo. (Archivo)

NUEVA YORK — Un grupo de siete trabajadoras latinas recibirán $582,000 en compensación por una demanda de acoso sexual en contra del supervisor de Suffolk Laundry Services, Inc., quien hostigó a las empleadas en el transcurso de varios años.

La Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) litigó el caso en colaboración con la organización LatinoJustice PRLDEF y la firma de abogados Outten & Golden.

El servicio de lavandería comercial, situada en la ciudad de Southampton, también acordó un decreto de consentimiento de cuatro años que restringe la discriminación mediante la implementación de nuevos procedimientos y políticas laborales, que incluyen un entrenamiento obligatorio en español acerca de cómo identificar y prevenir el acoso sexual en el lugar del trabajo.

En el caso EEOC v. Suffolk Laundry Services, Inc. (EDNY Caso No. 12- CV-409), las trabajadoras reclamaron que el gerente de la lavandería comercial, propiedad de Cathy y Walter Sullivan, Jr., las acosó sistemáticamente sin que los dueños del establecimiento tomaran acciones pese a ser informados de la situación.

Las empleadas aseguraron que el gerente hizo comentarios obscenos y sexualmente implícitos acerca de su apariencia y su cuerpo, y las tocó inapropiadamente, incluso las besó a la fuerza.

La organización LatinoJustice PRLDEF, con sede en Manhattan, destacó que las todas las trabajadoras involucradas en la demanda eran inmigrantes recientes de México y Centroamérica, que no hablaban inglés y desconocían sus derechos más fundamentales. Los litigantes argumentaron una violación del Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964.

La abogada Nancy Milagros Trasande, de LatinoJustice PRLDEF y quien trabajó en el caso, dijo que el litigio implicó una gran paciencia, fortaleza y valentía de las siete trabajadoras que representó.

“Nos enfrentamos a retrasos por el cambio de jueces y demoras en la corte. Fue una dura batalla que finalmente ganamos”, dijo.

Milagros Trasande dijo que una de las empleadas de la lavandería se acercó primero a la hermana Margaret Smyth, del Apostolado Hispano de North Fork, quien es conocida por su labor a favor de los inmigrantes en Long Island.

“Las empleadas se acercaron una a una hasta que logramos estructurar un caso sólido”, indicó.

“Esta resolución representa otro ejemplo de los esfuerzos de la EEOC para poner fin a las prácticas laborales discriminatorias contra los trabajadores vulnerables que a menudo viven en las sombras de la economía”, dijo en un comunicado de prensa David López, Consejero General de EEOC. “Es una gran victoria para las trabajadoras inmigrantes latinas que fueron acosadas por su supervisor”.

El EEOC supervisará el cumplimiento del acuerdo con Suffolk Laundry Services por los próximos cuatro años.

“Estas mujeres ahora por fin van a recibir una compensación por los abusos que sufrieron y estamos seguros de que, con el decreto de consentimiento en su lugar, no habrán más víctimas en el futuro”, dijo Adela Santos, abogada de la Oficina del Distrito de Nueva York de la EEOC.

La Oficina del Distrito de Nueva York tiene jurisdicción en Nueva York, Connecticut, Maine, Massachusetts, New Hampshire, Rhode Island, Vermont y partes de Nueva Jersey.

La erradicación de las prácticas discriminatorias que afectan a los trabajadores vulnerables, que podrían no estar consientes de sus derechos bajo las leyes de igualdad de empleo, es una de las prioridades nacionales del Plan Estratégico de la EEOC . Estas prácticas pueden incluir la paga desigual, la segregación laboral, el acoso y tráfico de personas.

Contra el acoso sexual

Marta Maffei, directora ejecutiva de Services for the Advancement of Women (SEPA Mujer), comentó que la victoria legal en el caso de Suffolk Laundry Services envia un mensaje alentador a las mujeres inmigrantes que sufren acoso sexual en su lugar de trabajo.

Marta Maffei, directora de SEPA Mujer, dijo que el acoso sexual es un problema persistente en Long Island.
Marta Maffei, directora de SEPA Mujer, dijo que el acoso sexual es un problema persistente en Long Island. Foto crédito: Cortesía

La activista comentó que las hispanas son más propensas a encarar hostigamiento, especialmente en las fincas de Long Island, pero no lo reportan por miedo al estigma y a las represalias de sus empleadores y capataces, quienes, en la mayoría de los casos, amenazan con el despido y la deportación.

“Las mujeres son contratadas por las fincas en primavera y verano. La temporada es tan corta que se niegan a denunciar por miedo a perder su única fuente de ingresos”, dijo Maffei. “Nuestro desafió es llegar hasta las zonas más alejadas de la isla y crear conciencia”.

La organización, con 21 año de defensa de los derechos de las inmigrantes latinas y establecida en Central Islip, emprenderá a mediados de este mes una campaña acerca de la prevención del acoso sexual en el lugar del trabajo. El grupo Mujeres sin Fronteras, afiliado a SEPA Mujer, realizará varias acciones y foros para acercarse a las trabajadoras de las ciudades más recónditas de la isla.

“El acoso sexual es un problema persistente en Long Island. No podemos esperar a que las trabajadoras vengan a nuestra oficina, urge ir a donde ellas y proveerles información útil”, expresó Maffei.

Mujeres sin Fronteras, que trabaja en colaboración con la organización Centro Corazón de María, fue fundada hace una década por inmigrantes de México y Centroamérica. El grupo abarca los exclusivos enclaves  conocidos como “The Hamptons“, al final de Long Island.