La vivienda asequible en juego

La vivienda asequible en juego
Vista de una zona de Inwood, Manhattan.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Visto desde la perspectiva general, la iniciativa de vivienda asequible del alcalde Bill de Blasio para los próximos 10 años es positiva. Ahora más que nunca los neoyorquinos necesitan tener garantías de poder conservar vivienda barata.

Para lograr este cometido, la Ciudad contempla cambios de las regulaciones vigentes. Sin embargo en el marco de las consultas hechas a las juntas comunitarias, el plan de rezonificación no ha ganado muchos adeptos.

Las áreas en la mira de la rezonificación son: East New York, East Harlem, Long Island City, el corredor de Jerome Avenue en El Bronx, el este de Flushing, y el corredor de Bay Street en Staten Island.

Precisamente esta semana tanto Brooklyn como Manhattan dieron la espalda a la propuesta del alcalde que busca reformar la ley de zonificación para calidad y asequibilidad, y la ley de vivienda inclusiva obligatoria.

El mensaje que están enviando las juntas comunitarias merece atención por parte de la Alcaldía y el Concejo. A pesar de que se incluyen subsidios, hay preocupaciones concretas sobre el nivel de ingresos de una familia para poder acceder a la vivienda barata.

También existe recelo sobre el hecho de que edificios con más de 10 unidades y menos de 25 no necesitarían incluir departamentos asequibles.

Es necesario llegar a un punto de equilibrio donde realmente podamos seguir considerando a Nueva York una ciudad que esté al alcance de todos. Las familias trabajadoras prácticamente destinan más de la tercera parte de sus ingresos solo en pagar alquiler.

Para nadie es un secreto el hacinamiento. Cada vez más, la gente busca abaratar el elevado costo de los alquileres a costa de vivir como sardinas en lata.

Este plan visionario del alcalde de crear 80,000 unidades de vivienda asequibles y preservar las 120,000 existentes debe asegurar poner a la gente primero y no a los desarrolladores urbanos que solo piensan en las ganancias.

Ojalá que cuando el proyecto llegue a la mesa de los concejales se haya tomado en cuenta la voz del pueblo.