Renuncia comisionado de Servicios para Desamparados

Durante la administración de De Blasio se alcanzó la cifra récord de 59,000 desamparados

Gilbert Taylor dejó su cargo en el gobierno De Blasio.
Gilbert Taylor dejó su cargo en el gobierno De Blasio.
Foto: ABC

El comisionado de Servicios para Desamparados Gilbert Taylor anunció ayer que dejará su cargo a partir del próximo primero de enero. Las riendas de la agencia las tomará Steve Banks que funge como actual comisionado de Recursos Humanos.

La renuncia de Taylor llega en momentos en que la administración del alcalde Bill de Blasio atraviesa por fuertes críticas debido al incremento de personas sin hogar que se encuentran en albergues de la ciudad  que se elevó durante su gestión de 53,000 a 58,000 casos, habiendo alcanzado un pico de 59,000.

Según explicó el alcalde de Blasio la agencia para desamparados entrará en un periodo de revisión.

“La lucha contra la falta de vivienda es una prioridad urgente y por eso hemos invertido recursos adicionales y puesto en marcha nuevas iniciativas innovadoras para colocar a las personas y familias sin hogar en viviendas permanentes y prevenir la falta de hogares en el primer lugar de nuestro compromiso”, dijo de Blasio.

Junto a Banks, va a hacerse cargo de la agencia de servicio para desamparados el vice alcalde Tony Shorris, que se ocupará de revisar las operaciones de la agencia.

De Blasio explicó que tanto Banks como Shorris “conducirán una revisión integral de nuestros sistemas existentes, para que podamos maximizar nuestra capacidad de servir a los neoyorquinos sin hogar”.

El alcalde, al tiempo que agradeció por el “incansable trabajo y gran esfuerzo” de Taylor -mientras estuvo al frente de la agencia durante dos años-  reiteró que no le sorprendió la renuncia de su comisionado y dijo que durante las últimas semanas ya le había manifestado su deseo de buscar otras oportunidades laborales.

Dentro de la labor del comisionado saliente, el alcalde destacó que gracias a su ayuda se logró que “más de 22.000 personas pudieran salir de albergues a viviendas permanentes, y sentar las bases para la producción de 15.000 nuevas unidades de vivienda de apoyo así como servir a más de 91,000 personas con servicios de prevención tales como ayuda legal y asistencia para alquiler”.