Cuatro maneras de ayudar a tu médico a ser mejor

Consejos expertos sobre cómo trabajar en conjunto y manejar problemas comunes para garantizar que recibas una gran atención médica

Guía de Regalos

Cuatro maneras de ayudar a tu médico a ser mejor
Es muy importante que confíes en tu médico.
Foto: Consumer Reports

1. Ve al grano. La visita típica al consultorio del médico dura de 10 a 20 minutos, lo que podría explicar porque a menudo interrumpen a los pacientes luego de solo 23 segundos. Así que, sin más rodeos, explica de manera concisa por qué estás ahí. “Comunica primero lo más importante a tu médico”, aconseja el doctor Marvin M. Lipman, asesor médico en jefe de Consumer Reports. Si tienes varios problemas, concéntrate en dos o tres, y comienza con el que más te preocupa. Anotar tus inquietudes de antemano puede ayudarte a organizar tus ideas y garantizar que no olvides nada.

2. Habla sobre todos tus tratamientos. Hazle saber a tu médico cuáles son todos los medicamentos con receta y de venta libre que tomas regularmente, así como los suplementos y hierbas. Y si no te acabaste una receta o no la resurtiste, confiésalo. De lo contrario, tu médico puede asumir que el tratamiento no funcionó y recetarte un medicamento más potente o una dosis más elevada.

3. Conoce tus antecedentes médicos. Ser capaz de hablar sobre problemas médicos y procedimientos pasados puede hacer una visita al consultorio mucho más eficiente. Anota todo, si te resulta complicado.

4. Toma notas. Escribe la información clave. “A los médicos les agradan los pacientes que anotan las cosas y que son organizados”, señala el doctor John Santa, asesor médico de Consumer Reports. “Eso les dice que esta persona está más dispuesta a hacer lo que le está sugiriendo”.

Dilemas médicos

Todos queremos que los proveedores de atención médica que sean experimentados y habilidosos, pero algunos factores que parecen tener menos que ver con las habilidades médicas pueden ser igual de importantes para el cuidado médico que recibimos.

Para muestra, un botón: un análisis reciente en la revista BMJ Open encontró que las personas que sienten que sus médicos las tratan con respeto, las valoran, las escuchan y las incluyen en la toma de decisiones sobre el tratamiento son más propensas a seguir las órdenes del médico; hacerse exámenes de detección para padecimientos como la diabetes, cáncer colorrectal y cáncer de seno; hacerse análisis de colesterol; y mantenerse al día con sus vacunas.

Por otra parte, si tu médico y tú no están en la misma página, es menos probable que sigas sus consejos y podrías estar menos comprometido con tu atención. “El poder de una buena relación y de la compasión no puede subrayarse suficiente cuando se trata de establecer relaciones eficaces entre médico y paciente”, dice el doctor Kevin Fiscella, M.D., M.P.H., profesor de medicina familiar y ciencias de la salud pública, y director del Centro Rochester para Mejorar la Comunicación en la Salud en el Centro Médico de la Universidad de Rochester en New York.

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Sin embargo, tú puedes jugar un papel crucial para dar un giro a una situación complicada, según la doctora Leana Wen, M.D., defensora del paciente y médico de emergencias y autora de “When Doctors Don’t Listen” (Cuando los médicos no escuchan, St. Martin’s Press, 2013).

Ser un buen paciente no quiere decir quedarse callado y obedecer. Tú eres quien mejor te conoce a ti, tu cuerpo y tus síntomas. Queremos que nos ayudes y necesitamos que nos ayudes”. Estas son 6 inquietudes que surgen comúnmente en la relación médico-paciente y qué hacer para que la tuya sea mucho mejor:

Inquietud: Falta de comunicación

Tal vez cuando intentas decirle a tu médico lo que te está molestando, te interrumpe sin levantar la mirada de su expediente o la pantalla de su computadora. O siempre va directo al grano y su brusquedad hace que te haga sentir incómodo hacer preguntas. Sentirte cómodo con tu médico es importante para tu salud, según la doctora Helen Riess, directora del programa de empatía y ciencias de las relaciones en el Massachusetts General Hospital en Boston.

Estudios han encontrado que, si tu médico es bueno para las relaciones interpersonales, haciendo contacto visual contigo frecuentemente o respondiendo a tus emociones, por ejemplo, tienes más probabilidades de bajar de peso y conseguir exitosamente reducir tu presión arterial, azúcar en la sangre y niveles de colesterol altos. Además, si tu médico se limita a una lista de preguntas que solo pueden responderse con “sí” o “no”, cosa que algunos hacen, según Wen, o si te sientes demasiado incómodo como para compartir, es menos probable que llegue al fondo de un padecimiento de salud.

Soluciónalo. Hazte escuchar: Hazle saber a tu médico, por ejemplo, que te hace sentir nervioso hacer preguntas o que te puedes concentrar mejor en lo que le estás diciendo si voltea a verte en lugar de ver su computadora. “Estas estrategias le dan al médico la oportunidad de intentar de nuevo”, comentó Fiscella.

Y, en lugar de solo reportar tus síntomas (“me duele la cabeza”), cuenta toda la historia: Describe cuándo comenzó el dolor, tus actividades en ese momento y las sensaciones físicas que estás experimentando. “Esto garantiza que el médico escuche toda tu respuesta y no solo las partes que cree que quiere escuchar”, señaló Wen.

Inquietud: Tu médico toma decisiones sin considerar tu opinión

Para las inquietudes médicas, sin importar el tamaño, tu médico debe discutir los pros y los contras de las opciones de tratamiento, y luego ayudarte a tomar una decisión informada. La toma de decisiones compartida puede aumentar tus probabilidades de conseguir resultados positivos porque incrementa la probabilidad de que te apegues a tu tratamiento.

Además, “tu nivel de satisfacción será más alto si sientes que has sido parte de la decisión”, comentó el doctor John Santa, asesor médico de Consumer Reports. “Tu nivel de tolerancia también será más alto, si las cosas no marchan bien”.  Pero ese tipo de colaboración no siempre sucede, incluso con los profesionales de la salud. “Aprendí esto de la manera difícil cuando mi madre estaba muriendo de cáncer metastático“, recordó Wen. “Ella deseaba cuidados paliativos, su médico tenía otras ideas. Esto generó mucha tensión en mi familia”.

Soluciónalo. Si tu médico no está abierto a tus ideas, pregúntale cómo se comparan los riesgos y los beneficios de sus recomendaciones con tus preferencias. “Se trata de tu salud, así que debes encontrar el valor de hacerte escuchar”, dijo el doctor Timothy Gilligan, codirector del Centro de Excelencia en Comunicación del Cuidado de la Salud (Center for Excellence in Healthcare Communication) de la Cleveland Clinic).

Una estrategia útil: Pregunta si puedes tomarte un tiempo para pensar en las sugerencias. Un poco de espacio para respirar te permitirá hacer un poco de investigación por tu parte de manera que puedas entender mejor tus opciones.  Contar con esa información “ayuda a equilibrar la dinámica de poder”, de acuerdo con Fiscella.

Otra táctica útil: Si discutirán un tema serio, pídele a un familiar que te acompañe a la cita. “Eso iguala las circunstancias, porque ahora ustedes son más, además de que tendrás apoyo emocional”, señaló Fiscella. A menudo es más fácil que alguien más haga las preguntas difíciles o pregunte sobre otras opciones de tratamiento.

Inquietud: Tu médico desalienta las segundas opiniones

No es necesario buscar segundas opiniones para asuntos del día a día, pero si estás enfrentando un padecimiento que podría ser grave, si un diagnóstico no está claro, si el padecimiento es poco común o si el plan de tratamiento no es evidente o podría ser riesgoso, pedir la opinión de alguien más es la opción sabia.

Si bien es común preocuparse por cuestionar a tu médico, recuerda que los doctores consultan con sus colegas todo el tiempo, según nos recuerda Gilligan. “Entendemos el valor de poner a múltiples cabezas a pensar en un caso complicado“. Si tu médico parece molesto u ofendido, “entonces quizás ha habido un malentendido o tal vez él o ella no es el médico correcto para ti”, dijo Gilligan.

Soluciónalo. Intenta pedirle a tu médico una recomendación de alguien a quién acudir para recibir una segunda opinión, según sugiere la doctora Orly Avitzur, directora médica de Consumer Reports.  O, si tú tienes un proveedor de atención médica en particular en mente, consúltalo con tu médico actual para ayudarle a integrarse. Cuando consultes al segundo médico, asegúrate de mencionar resultados de exámenes relevantes de manera que éstos no se dupliquen. El seguro normalmente cubre segundas (y hasta terceras) opiniones, pero corrobóralo siempre antes de asistir.

Inquietud: un consultorio desorganizado

Quizás nadie devuelve las llamadas de manera oportuna, es difícil resurtir tus medicamentos u obtener resultados de exámenes o el médico siempre está atrasado. “Un consultorio desorganizado desperdicia tu tiempo, puede llevar a una atención deficiente y aumenta la probabilidad de errores médicos“, señaló el doctor Marvin M.  Lipman, asesor médico en jefe de Consumer Reports.

Soluciónalo. Menciónale el problema a tu médico. “El médico puede no saber todo lo que sucede en la oficina del consultorio, y podrías estar haciéndole un favor”, señaló Wen. Tu médico podría abordar estos problemas pidiéndole a un miembro del personal que actualice a los pacientes sobre los tiempos de espera en el consultorio cada 20 minutos, por ejemplo.

Si el recepcionista o el administrador del consultorio parecen dispuestos a escuchar, pregúntales cómo comunicarte eficazmente, tal vez vía correo electrónico seguro, o si puedes hacer citas y obtener resultados o resurtir tu receta a través de un portal para pacientes. Si estás harto de desperdiciar el tiempo en la sala de espera, intenta hacer tu cita para el primer horario disponible del día, o llamar al consultorio antes de presentarte para una cita para obtener una estimación de los tiempos de espera.  Y haz todo lo posible por tratar bien al personal del consultorio. “Cuando el personal en ambos lados del consultorio tiene una impresión positiva de ti, es más probable que hagan un esfuerzo adicional por hacer alguna tarea que tú necesitas”, comentó Santa.

Inquietud: Sientes que tu médico no te respeta

Tu médico te “regaña” sobre tu peso o tu estilo de vida sedentario?  ¿O crees que está siendo condescendiente contigo debido a tu edad?  Desafortunadamente, investigaciones revelaron el hecho de que algunos médicos juzgan a sus pacientes de forma negativa con base en su edad, género, origen étnico y más. “Los médicos son humanos, y tienen prejuicios implícitos e inconscientes“, señaló Fiscella. Y eso puede tener un efecto adverso en la atención que recibes.  Por ejemplo, una revisión de estudios publicados en Obesity Reviews realizada en 2015 encontró que, “muchos proveedores de atención médica tienen marcadas actitudes negativas y estereotipos sobre las personas con obesidad … Estas actitudes pueden tener un impacto en la atención que proporcionan”.

Soluciónalo. Ten en mente que los dos tienen el mismo objetivo, cuidar tu salud, y el médico puede no darse cuenta de cómo su comportamiento o actitud te afecta, ni entender qué tan difícil puede ser un padecimiento de salud para ti.

“Cuando el médico siente que los pacientes no están haciendo su parte, es posible que recurra a estas desafortunadas estadísticas por una sensación de impotencia, no porque deseen insultar a la gente”, dijo Riess. Pero hazle saber a tu médico que te sientes criticado o desestimado. Y si estás batallando con un problema, por ejemplo, para dejar de fumar, pregunta si te pueden recomendar apoyo adicional, como un programa estructurado para dejar de fumar.

Inquietud: tu médico te oculta información sobre tu salud

En algunos casos, un médico puede discutir plenamente los costosos posibles efectos secundarios de un medicamentos o procedimiento, o pueden sentirse incómodos compartiendo malas noticias cuando un paciente está lidiando con una enfermedad grave. Una encuesta reciente en la revista Health Affairs señaló que 55 por ciento de los médicos dijeron que habían sido más positivos sobre los diagnósticos con los pacientes de lo que ameritaba la situación y más de 10 por ciento de los médicos le dijeron algo que no era cierto a sus pacientes en el último año.

Si bien algunas personas se pueden sentir abrumadas por los detalles médicos o las noticias negativas, no tener toda la información puede provocar que dejes de medicamento vital o que ignores los consejos del médico. “Cuando los pacientes creen en su médico, tienen mejores resultados”, dijo Santa.

Soluciónalo. Dile a tu médico que deseas saber sobre los efectos secundarios, los períodos de recuperación y más.  “Los médicos no siempre pueden determinar qué pacientes quieren saber todo y qué pacientes no”, indicó Wen.

Cómo romper relaciones con tu médico

Los médicos enfrentan una presión cada vez mayor por ahorrar tiempo, atender a más pacientes y concentrarse en llevar registros electrónicos, así que tenles paciencia si cometen un error de vez en cuando. Sin embargo, en ocasiones la relación con el médico simplemente no puede arreglarse.

Quizás intentaste en repetidas ocasiones resolver problemas como los mencionados anteriormente sin tener éxito, o has perdido la fe en sus consejos. “Es un error quedarte con un médico en el que no confías, por las razones que sea”, indica el doctor Kevin Fiscella, M.D., maestro en salud pública. Estos son consejos para hacer el cambio fácilmente:

  • No te preocupes por explicar tus razones para hacerlo. Es adecuado hacer el cambio sin darle razones a tu médico, de acuerdo con el doctor John Santa, M.D.
  • Solicita tu expediente médico. Pídeles las formas necesarias al personal. Tienes derecho a recibir una copia en papel o, de ser posible, una copia electrónica de tu expediente y a pedir a tu proveedor de atención que las envíe a alguien más a tu nombre. Ten en mente que es legal que los médicos cobren una tarifa “razonable” a cambio de ese servicio; el monto varía de un estado a otro. Tu proveedor debe reenviarte los registros en un período de 30 días, pero puede obtener una extensión de 30 días más. Si tu médico participa en el Programa de Incentivos de Expedientes Médicos Electrónicos de Medicare y Medicaid, debe entregarte tu expediente en no más de 4 días laborales.
  • Investiga nuevos candidatos. Asegúrate de que la persona que estés considerando esté certificada por la junta (la junta médica también puede informarte si un médico ha sido amonestado). Averigua si el que podría ser tu nuevo médico está afiliado a hospitales de tu confianza y pregunta sobre políticas de su consultorio que sean importantes para ti, como disponibilidad para citas el mismo día, cómo se manejan los problemas médicos que suceden fuera de horas laborales y qué tan pronto puedes esperar que el médico te responda vía telefónica o por correo electrónico seguro.
  • Asegúrate de que el nuevo médico pueda atenderte. Antes de hacer el cambio, es necesario asegurarte de que el médico que tienes en mente esté aceptando pacientes nuevos y de que aceptará tu plan de seguro médico.