Enfermera de Elmhurst cuenta cómo es trabajar en Nochebuena

A Miguelina le apasiona ayudar a los demás, especialmente a los pacientes que recibe en época de Navidad.

Enfermera de Elmhurst cuenta cómo es trabajar en Nochebuena
Trabajar en navidad
Foto: Gerardo Romo / El Diario

Miguelina Chireno, enfermera del Hospital Elmhurst, contagia su entusiasmo por la vida al hablar de su trabajo.

A pesar de que ha trabajado en el mismo hospital por 28 años, no siempre ejerció como enfermera. Antes de llegar a los Estados Unidos, estudiaba para ser médica en su natal República Dominicana. Cuando llegó a Nueva York, tuvo la oportunidad de trabajar en el hospital primero como secretaria, luego como flebotomista y por último como asistente de enfermería.

Hace nueve años le dieron la oportunidad de estudiar para convertirse en enfermera (RN) con ayuda del hospital, y desde allí ha hecho lo que más le gusta: ayudar a los demás.

“Mi familia a veces me dice que a mí me gusta más trabajar que estar en la casa”, relata Chireno. “Es fascinante, es muy lindo, venir aquí y poder ayudar a tantas personas”.

A Miguelina le toca trabajar el 24, 25 y 26 de diciembre, de 7 a.m. hasta las 7:30 p.m. pero para ella no es tan difícil. Para ella es “algo fascinante”.

Trabajar en navidad
Lo que más le gusta a Miguelina de su trabajo es interactuar con sus pacientes y que puede salvar vidas.

“Lo más difícil es dejar a la familia, pero a medida que pasan las horas uno se concentra en el trabajo y  se identifica tanto con los casos que llegan, que al final del día, eso que sentías se convierte en satisfacción personal”, cuenta Miguelina.

Chireno siempre ha trabajado en la sala de emergencias, que según cuenta, es su lugar favorito del hospital. “Siempre tengo una historia que contar. Cuando llego a mi casa mis hijos y mi esposo me preguntan ‘¿Qué fue lo del día?’”

Su hija y su hijo ya son adultos, pero cuando eran pequeños ella alcanzaba a llegar a la casa en Noche Buena antes de entregarles los regalos. “Llegaba a la casa después de la cena para entregar los regalos a las 12, luego a dormir para poder ir al trabajo al día siguiente”, recuerda Miguelina. 

En el Hospital, cuenta, cada empleado selecciona en qué fecha prefiere trabajar. Según Miguelina, generalmente quienes tienen hijos pequeños prefieren trabajar en los días de Año Nuevo, y quienes tienen hijos adultos prefieren lo contrario. Muchas veces, el 25 de diciembre, los empleados del Hospital se juntan para almorzar y celebrar.

A pesar de tener que dejar a su familia durante la Navidad, Miguelina se entrega en cuerpo y alma a sus pacientes. “Durante las Navidades tenemos que estar más cubiertos que en los demás días por la cantidad de pacientes que recibimos, los traumas y los accidentes”.

Sobre los pacientes que reciben en temporada de Navidad, hay algo muy particular. “Hay personas que no necesitan solamente ayuda médica, muchos necesitan ayuda espiritual“, cuenta Miguelina. “Llegan personas mayores que viven solas sólo para sentirse acompañados. Dicen que les duele algo pero en realidad no tienen nada profundamente físico”.

Como consejo para aquellos que les toca trabajar en fechas especiales como en la noche de Navidad, Miguelina les dice “que lo hagan con mucho amor y paciencia, porque sentirán satisfacción”.

Chireno recuerda un caso de un muchacho que estaba visitando a alguien en el hospital, y mientras jugaba fútbol recibió un balonazo en el pecho. Lo declararon muerto, pero una de las médicas que trabaja en el Hospital le hizo un masaje en el corazón y lo inyectó. Miguelina dice que nunca se le olvida que el muchacho sobrevivió, salió caminando del Hospital.

“Al final del día tu estás cansado pero con una satisfacción enorme”, dice Miguelina con una sonrisa.